El pasado mes de abril tuve la oportunidad de participar del Encuentro Internacional sobre las JMJ RIO 2013 – CRACOVIA 2016, para ser más exacto se llevó acabo del 10 al 13 de abril en la comunidad de Sassone di Ciampino en Roma, Italia, la invitación llego repentinamente a la bandeja de entrada del correo del CPI, esta era extendida de parte del Consejo Pontificio para los Laicos y en ella invitaba a dos miembros por Movimiento a participar de este evento, se imaginan la emoción al leer la invitación, no todos los días el vaticano invita a EPJ a formar parte de un retiro.

 El encuentro tenía como objetivo la evaluación de la JMJ de Rio 2013 y preparar el camino para la próxima JMJ en Cracovia, fueron  tres días de trabajo muy enriquecedores los cuales se desarrollaron de la siguiente manera:

Primer día del Encuentro Internacional sobre las JMJ

«La pastoral juvenil es muy exigente, requiere una permanente búsqueda de nuevos caminos para encontrar a los jóvenes, la búsqueda de un nuevo lenguaje y nuevos modos de comunicarse (¡el mundo digital!). De parte de todos los agentes de la pastoral se necesita especialmente una verdadera y auténtica “conversión misionera”, que genere un entusiasmo renovado, generosidad y alegría del corazón». Este es el saludo exigente que el Card. Stanisław Ryłko, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, dirigió a los casi 300 delegados de 92 países y 45 movimientos, comunidades y asociaciones juveniles católicas, todos agentes de pastoral juvenil reunidos en Roma para hacer una evaluación sobre el camino de las Jornadas Mundiales de la Juventud.

La primera jornada de trabajo de este Encuentro Internacional se dedicó a los frutos de la JMJ de Río de Janeiro, con la participación de todo el Comité Organizador brasileño. Se trazó un balance de los frutos pastorales, pero también se analizaron las cuestiones organizativas y logísticas. «¡Hemos visto a Dios en acción! Es hermoso poder mirar atrás y considerar que todo nuestro trabajo y esfuerzo de los pasados años han sido pocos con respecto a la acción de Dios». El Card. Orani João Tempesta quiso sintetizar así su experiencia personal de la JMJ, recordando después que «el milagro de la JMJ tiene que repetirse cada día en cada parroquia». Subrayó, además, cómo estos grandes eventos de la fe tienen que encarnarse en la vida cotidiana de los jóvenes.

Mons. Leonardo Ulrich Steiner, secretario de la Conferencia Episcopal Brasileña, presentó la peregrinación de la Cruz, del icono de María y la semana misionera que precedieron la JMJ y la misma JMJ como un evento único, que ha implicado a todo Brasil y que ha dado un nuevo impulso a la pastoral juvenil de ese grande país.

También para Mons. Eduardo Pinheiro da Silva la renovada atención al mundo juvenil de parte de la Iglesia brasileña es un gran fruto de la JMJ, junto a la conciencia de ser misioneros.

Algunos delegados, introducidos por el nuevo responsable de la Sección Jóvenes del Consejo Pontificio para los Laicos, P. João Chagas, presentaron después los frutos pastorales de la JMJ en diferentes países del mundo: desde Bélgica al Líbano, de los Estados Unidos hasta Indonesia, donde las realidades entre ellos son muy diversas, pero que tienen un mismo punto de vista sobre la importancia del camino de preparación de la JMJ y la integración de este camino en la vida de la fe cotidiana de los jóvenes.

En la tarde, pudimos  ver el estreno del social movie “Botá Fé”, realizado por Aleteia.org utilizando películas hechas por los jóvenes en Río, y disponible en numerosas lenguas en el sitio www.aleteia.org.

También la Fundación Juan Pablo II para la Juventud realizó una síntesis de la JMJ de Río a través de imágenes y pensamientos de la revista World Youth Day Magazine, disponible en formato digital en el sitio www.laici.va, que recoge las fotos más hermosas de la JMJ brasileña.

La jornada concluyó con una misa en acción de gracias por la JMJ de Río de Janeiro, presidida por S.Em. el Card. Orani João Tempesta

Segundo día del Encuentro Internacional sobre las JMJ

«Si se quiere conocer a Juan Pablo II, hay que ir a Cracovia, la ciudad donde fue obispo durante veinte años», de este modo introdujo los trabajos de la jornada dedicada a la JMJ de Cracovia el presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, Card. Stanisław Ryłko, que ha conocido muy bien al Papa que ideó las Jornadas Mundiales de la Juventud.

«El movimiento iniciado en Roma en el año 1984 y que ha peregrinado por  todo el mundo, tocando cada uno de los continentes, llega ahora a la ciudad en la que, en cierto sentido, en el misterio de Dios realmente todo comenzó», prosiguió poco después otra persona que conoció muy bien a Juan Pablo II, que es el actual arzobispo de Cracovia Card. Stanisław Dziwisz. En su ponencia sobre “El significado de las JMJ para la diócesis de Cracovia”, el Card. Dziwisz destacó las raíces profundas de la relación  entre Juan Pablo II y los jóvenes; en ellos «intuyó la profecía sacrificada dentro de la opresión ideológica; es más, precisamente mirando a través de esta opresión, Karol Wojtyła vio el fondo de la aniquilación humana, y pudo imaginar los caminos alternativos del rescate de toda subjetividad juvenil». Por ello  «¿qué peso han tenido los jóvenes en el itinerario de maduración personal de este Santo, ellos que acudieron hasta debajo de la ventana del palacio apostólico para acompañarle en el tránsito, y ayudar a abrirle las puestas del Redentor? Además: ¿qué incidencia han asumido las mismas Jornadas Mundiales de la Juventud, gracias a su perfil apostólico y misionero, en la realización de las virtudes de este Pontífice de Dios? Entonces, uno no se puede resistir a lo que parece ser ya el carácter más marcado de la próxima JMJ: el ideal de la santidad». Volver a la fuente inspiradora de las JMJ para «activar de nuevo las parroquias, hacer que salgan de sí mismos a los movimientos, encontrar a los jóvenes que están fuera de nuestros ambientes, privilegiar entre ellos a los más pobres, crear familiaridad entre los obispos y los jóvenes, dar  un empujón a las vocaciones, imprimir un sello cristiano a la atmósfera de nuestra época…».

En nombre de la Conferencia Episcopal de Polonia, S.E. Mons. Henryk Tomasik presentó la Iglesia polaca a todos los delegados del Encuentro. Se trata de una Iglesia que, en las huellas de Sor Faustina Kowalska y siguiendo el trayecto que el papa Francisco ha trazado para las próximas JMJ, quiere ser un CAMPUS MISERICORDIAE, el campo de la misericordia para los jóvenes peregrinos que la visitarán en el año 2016.

De este modo se entró concretamente en la presentación del Comité Organizador Local (COL) que, bajo la presidencia del Card. Dziwisz, tendrá como coordinador general a S.E. Mons. Damian Muskus y como director ejecutivo al P. Robert Tyrała.

Gran parte de la jornada se dedicó a los aspectos organizativos de la JMJ, dando espacio a las intervenciones de todos los delegados, para poder acoger  las problemáticas más diversas y utilizar provechosamente las experiencias pasadas, de modo que los jóvenes de todo el mundo puedan vivir lo mejor posible el camino de preparación de estos años.

Recordando una vez más a Juan Pablo II durante la homilía de la santa misa que – en presencia de su reliquia – presidió el Card. Dziwisz, éste quiso subrayar de nuevo cómo «los jóvenes han tenido un significado particular en su modo de vivir el misterio petrino».

Tercer día del Encuentro Internacional sobre las JMJ

«¡Vosotros tenéis una parte importante en la celebración de la fe. Nos traéis la alegría de la fe y nos decís que tenemos que vivir la fe con un corazón joven, siempre: un corazón joven incluso a los setenta, ochenta años. Corazón joven. Con Cristo el corazón nunca envejece». Estas son las primeras palabras que el papa Francisco dirigió a los jóvenes, cinco días después de su elección, en el Domingo de Ramos del pasado año y que Mons. Josef Clemens, secretario del Consejo Pontificio para los Laicos, citó en la conferencia de apertura de la jornada del tercer día:

 “El compromiso de la Iglesia a favor de los jóvenes: de Juan Pablo II a papa Francisco. Mons. Clemens esbozó un camino en tres etapas siguiendo los tres pontificados: Juan Pablo II, es decir los jóvenes como esperanza de la Iglesia; Benedicto XVI, que pone el acento en los desafíos educativos; y el papa Francisco que es capaz de suscitar en los jóvenes un gran entusiasmo, pero que también retoma y profundiza el mensaje de sus predecesores, poniendo al centro el impulso misionero: «Vayan sin miedo para servir»

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A partir de estos puntos, el Encuentro se tornó en una jornada de reflexión y profundización con una serie de experiencias de “campo” a partir del tema: “Iglesia, ¿dónde estás? Las esperanzas de los jóvenes. Muchos han sido los elementos que han contribuido en enriquecer el debate, comenzando por el P. Daniel Ange, fundador de la escuela de oración y evangelización Jeunesse Lumière que, después de muchos años en África y después en un oratorio, sintió una fuerte llamada a llevar el Evangelio al mundo de los jóvenes. Dijo que los mejores testigos de Dios para los jóvenes eran los mismos coetáneos. A partir de la misericordia, que es la fuerza del amor que se conmueve con la miseria, el sufrimiento y el mal que corroe a los que se aman más a sí mismos que al mundo. Jeunesse Lumière propone a los jóvenes un año sabático para experimentar la vida comunitaria, la oración y la misión.

Con mucha sencillez y pasión, Chiara Amirante, fundadora de la Comunidad Nuovi Orizzonti, presentó su propia experiencia. Su asociación se dedica a la asistencia, a la escucha y acogida de los más pobres de los pobres: los tóxico dependientes, las prostitutas, las madres solteras jóvenes, los alcohólicos, los niños de la calle y los ex presos, descendiendo a los infiernos del “pueblo de la noche” para transformarles en “Caballeros de la Luz”, evangelizadores de la calle.

Por último, Bernhard Meuser, promotor y coautor de Youcat, contó la historia de este pequeño libro amarillo que los jóvenes de las JMJ, en todo el mundo, conocen bien y que ya es mucho más que un libro. Han surgido centros de catequesis en todo el mundo, radio, televisión y hasta un bar en Barcelona. Todo esto a partir de la sencilla idea de traducir el Catequismo de la Iglesia Católica a un estilo adaptado a los jóvenes de hoy y, se puede decir, hecho con los jóvenes de hoy.

Entre las muchas voces de todos los continentes vale la pena recordar aquélla del P. Michael Emery, vicesecretario del Consejo de las Conferencias Episcopales Europeas, que anunció para el próximo mes de diciembre un encuentro de los responsables de la pastoral juvenil a nivel continental, organizado en colaboración con el Consejo Pontificio para los Laicos sobre el tema de la primera encíclica de papa Francisco, la Evangelii Gaudium.

Llegamos así a las conclusiones a cargo de S.Em. El Card. Ryłko. Él trazó en modo eficaz el trayecto de estos tres días sintetizando sus frutos y las expectativas en algunas palabras clave. «El primer día nos llevó a la Jornada Mundial de la Juventud de Río; todos tenemos este evento vivo en la memoria. Recuerdo las palabras del Card. Tempesta: “En Río hemos visto a Dios en acción”. Hemos escuchado testimonios muy hermosos de los milagros que obra este signo de la Cruz de las JMJ. Sobre todo los testimonios del deseo de los jóvenes de tocar la Cruz. “Hay que tocar la Cruz para ser tocados por la Cruz”, decía el papa Benedicto XVI. Ayudar a los jóvenes, animar a que los jóvenes toquen la Cruz para ser tocados por Cristo crucificado y resucitado. Esto Juan Pablo II en seguida lo ha entendido cuando no dudó en poner la Cruz en el centro de las JMJ. En un mundo, donde todos intentan halagar a los jóvenes, el Papa puso la Cruz en el centro, sin recortes. Esto es una enseñanza para la pastoral juvenil».

«El segundo día partimos hacia una nueva etapa: Cracovia 2016. Es hermoso asistir al nacimiento de una nueva JMJ. Todas las JMJ son iguales, pero cada una de ellas tiene una fisonomía propia, una identidad capaz de sorprendernos… Cada nuevo nacimiento suscita tanta alegría, tantas expectativas, tantas esperanzas».

«Por último, la jornada de hoy, en la que resuena especialmente este imperativo: “Iglesia, ¿dónde estás?. Quisiera que todos nosotros entendiéramos la relación que existe entre el compromiso pastoral de cada día y las JMJ. No es la pastoral de los jóvenes que sirve a la JMJ, sino lo contrario: la JMJ sirve como momento de recarga espiritual para el compromiso de toda la Iglesia, es una saludable provocación para nuestro compromiso a favor de los jóvenes. La pastoral juvenil tiene que sacar nuevas ideas, un nuevo valor de desafiar a los jóvenes, a quienes les gusta que les desafíen con propuestas exigentes.

Todos vosotros, que volvéis a casa después de estos tres días de retiro espiritual, os comprometéis en trabajar aún más en vuestra acción cotidiana a favor de los jóvenes.

Papa Francisco tanto nos tiene que decir y enseñar sobre la pastoral juvenil. Tomemos su encíclica Evangelii Gaudium como brújula, pues es una guía escrita con un lenguaje sencillo y directo, que toca el corazón».

«Quiero sugerir como fruto de este encuentro tres palabras:

  • Sed todos testigos de la alegría. Parafraseando al papa Francisco, diría que los jóvenes de hoy tienen derecho a recibir el anuncio del Evangelio de testigos alegres, llenos de entusiasmo. Un evangelizador triste no convence a nadie, y mucho menos a los jóvenes.
  • Pasión. Dedicarse al trabajo por los jóvenes de verdad con pasión. ¿Qué quiere decir esto? Entregarse enteramente a esta importante labor, dar lo mejor de uno mismo, sin ahorrar nada. Los jóvenes nos observan muy atentamente, sienten en seguida dónde está nuestro corazón, si de verdad estamos con ellos o si hemos puesto la mente en otra cosa. Hay que despertar en nosotros la pasión por los jóvenes.
  • El papa Francisco vuelve en estos tiempos a menudo a la palabra “inquietud”. Cada agente pastoral, cada evangelizador tiene que albergar en su corazón una santa inquietud misionera.

 

Un cristiano llamado a la evangelización está permanentemente inquieto, insatisfecho, en búsqueda de nuevos medios, nunca se conforma con la realidad

Conservad dentro de vosotros la capacidad de arriesgar con los jóvenes, osando, proponiendo metas altas y exigentes como el Evangelio».

Concluyendo, el Cardenal recordó la importante cita que se vivió la mañana siguiente  junto al Papa, es decir la entrega de la Cruz de las JMJ de parte de los jóvenes brasileños a los jóvenes polacos, que se realizó   precisamente en el trigésimo aniversario del regalo de la Cruz que Juan Pablo II hizo a los jóvenes.

Vivir esta experiencia a nivel personal fue muy gratificante y motivador, a nivel de movimiento debemos estar muy agradecidos ya que la invitación se traduce en un logro de todos los Emproistas que con su entrega y servicio han hecho que el movimiento sea tomado en cuenta para retiros en los cuales se evalúa y se prepare un evento tan bello y tan decisivo en la vida de los jóvenes como lo es la JMJ

Espero este tipo de invitaciones continúen llegando a la bandeja de entrada del correo del CPI ya que son frutos de un servicio que se da a nuestra amada iglesia y que se derivan de la entrega que todos esos Jóvenes Lideres que día a día se renuevan y con su Acción Evangelizadora construyen la civilización del amor.

Familia emproista no te canses de casarte por Xto. Continuemos remando mar adentro y llevando a nuestro movimiento por nuevos rumbos.

Fernando Montero

Vice-coordinador Internacional