Desde que iniciamos nuestro 4to día comenzamos nuestro caminar, todos podemos coincidir que no es un recorrido fácil y que día con día nos vemos en la necesidad de buscar medios que nos permitan renovarnos y revivir el triple encuentro, por gracia de Dios esos medios y formas son muchas y provienen de distintas fuentes, para algunos, ciertas opciones dan mejores resultados que para otros y a pesar de esa variedad de métodos para revivir el triple encuentro, hay uno que nos llama mucho la atención pues son miles las personas que lo han vivido y que ciertamente han experimentado muchos beneficios en sus vidas, adicional a eso es un método que como familia emproista no hemos intentado y en aras de cumplir con el nombre de nuestro movimiento, que implica la promoción, es nuestra ilusión tener una primera experiencia de este tipo, tener una promoción en nuestro diario vivir y en nuestra búsqueda  de renovarnos como hombres nuevos.

Este medio del que hablamos tiene más de mil años entre nosotros, inicio con uno de los apóstoles de la cristiandad, y cada vez que alguien lo utiliza se pone en marcha un antiguo mecanismo de búsqueda común a toda la Cristiandad: el viaje hacia la Salvación. Y, con él, vuelve a iniciarse la experiencia profundamente humana del propio descubrimiento.

Es justamente eso lo que deseamos experimente el emproista que decida participar de esta iniciativa.

Algunos ya lo han hecho y son testigos de los beneficios que este sacrificio genera en sus vidas y  en su crecimiento espiritual, les compartimos algunos testimonios de emproistas que vivieron esta experiencia y mejor aún su vivencia fue retratada en la película Footprints: The Path of Your Life (Huellas: El Camino de tu Vida)

¡Buenos días juventud!

Yo me llamo Héctor y soy uno de varios emproístas que fueron a España al Camino de Santiago.

Antes de que Padre Sergio nos dijera que quería hacer una película, el juntó a los 10 hombres que iban a ir con él [a Santiago de Compostela]. Él nos entrevistó y nos preguntó porque queríamos ir. Cuando ya se habían escogido a los 10, él tuvo la idea de llevar cámaras GoPro para que nosotros hiciéramos  un video sobre nuestra peregrinación. Después de un tiempo, empezamos a pensar más en grande y se empezó a hablar de contratar a una productora de películas. Infinito Más Uno aceptó este reto y se empezó a hacer todo.

Nosotros casi no nos conocíamos, pero íbamos a caminar juntos para prepararnos. Íbamos ‘hiking’ a las montañas y fuimos al Gran Cañón. También nos juntábamos los jueves para estar preparados espiritualmente. 

Durante la Peregrinación nosotros  caminamos casi 1000 kilómetros en 33 días. Tomamos 3 diferentes rutas, empezamos por “El Camino del Norte” en la ciudad de Irún, después fuimos al “Camino Lebaniego” hacia Santo Toribio de Liébana donde está la Lignum Crucis. Después fuimos a los Picos de Europa, y después de un par de días llegamos al “Camino Primitivo” y terminamos en el “Camino Francés”.

Para mí fue una experiencia inolvidable. Me enseñó a vivir una vida más simple, con lo que tenía en mi mochila. El camino no fue fácil físicamente ni espiritualmente, pero con la ayuda de mis compañeros, pude salir adelante. Llegué a conocerme a mí mismo y a Dios aún más. Vi la belleza que Él nos da día a día y pude agradecer por todo lo que tengo.

Para mí el Camino tuvo altas y bajas, pero con Dios a mi lado pude seguir adelante. Durante los primeros días de caminar tuve una lesión muscular en mi pie derecho que no me dejaba caminar. Cada paso que yo daba casi me tumbaba al suelo de tanto dolor que me daba. Ese día no pude caminar y tuve que encontrar otra forma de poder seguir. Lo que más me dolió fue ver a los demás seguir caminando sin poder hacer nada por mí. Yo sé que cuando me apunté, una de las cosas que nos dijeron fue, “Nadie va a esperar si alguien se queda atrás y no puede caminar ese día; esa persona tendrá que encontrar forma de llegar a la siguiente ciudad por sí mismo.” Yo sabía que los iba a ver esa tarde, pero aun viéndolos desaparecer a la distancia fue difícil porque no iba a pasar por lo mismo que ellos hicieron ese día, ni poder ver la belleza que ellos vieron en ese día.

Hubo días en que yo ya quería parar de caminar, pero en mi corazón sentía que algo me empujaba a seguir. En ese momento empecé a pensar en mis amigos y me acordé que ellos me dijeron que iban a estar en oración por mí para que llegara con bien a la meta que era Santiago de Compostela. Gracias a las oraciones de ellos y también de mis amigos que estaban a mi lado empujándome y no dejaban que me diera por vencido, yo pude seguir adelante.

Mi parte favorita del camino fue el 4 de julio. Yo sé que ese día es el día de independencia de Estados Unidos, pero para mí y para los demás fue algo especial. Desde entonces ese día ya es más significante para mí. La razón es porque en ese día vi, toque y besé la “Lignum Crucis”. La Lignum Crucis es la parte más grande de la cruz en la que Jesus Cristo fue crucificado. Se piensa que ese pedazo de madera fue donde estaba su mano izquierda clavada a la cruz. Me acuerdo que cuando la vi, yo caí de rodillas y empecé a llorar, fue un sentimiento de felicidad y tristeza porque en esa cruz fue donde Jesus murió por mí y por ti. Pero la mejor parte de ese día fue cuando nos dijeron que podíamos tocarla y besarla si queríamos. Para mí fue difícil levantarme y poder ir a hacer eso porque yo me dije “quien soy yo para poder besar la cruz de Jesus” pero allí sentí el amor de Dios y sentía que El me decía, “Te amo, tú eres mi hijo” y fue cuando sentí fuerzas para levantarme e ir a ver el pedazo de la cruz.

Después de ese día todo cambio para todos nosotros. Empezamos a caminar juntos y a rezar el Rosario. Ya se veía lo feliz que estábamos porque íbamos juntos y teníamos la misma meta de llegar a Santiago. Yo sé que nosotros caminamos el mismo camino pero cada uno de nosotros tuvimos diferentes experiencias con Dios.

Yo te recomiendo que vayas a este camino, porque es como un encuentro de nuestro movimiento. Este camino es un encuentro contigo, con los demás y con Dios.

¡Cristo en medio de nosotros! ¡¡¡Está y estará!!!

Héctor Legarreta, Encuentro #20 CG Phoenix

La peregrinación “Camino de Santiago” significó un antes y después en mi vida espiritual. En muchos momentos dude que llegara al final y en muchos ratos quise abandonar la meta hasta literalmente rendirme. Ese día me senté y dije “ya no continuo”. Mire mi vida y mire mi alrededor… no me podía vencer. Estaba en un bosque; no podría sobrevivir quedarme sentado por ahí. Tenía que continuar. En la vida no se vale darse por vencido. Tenemos que continuar. Cuando no tienes nada más puedes seguir caminando.

Ahora de regreso en Phoenix, miro aún más la necesidad de este mensaje y del evangelio en general. El problema al final de nuestra sociedad y de la juventud es que no conocen a Cristo. En el Camino de Santiago encuentras a Cristo y caminas con él. Aquellos emproístas que tengan la oportunidad de caminar esta peregrinación deberían. Primeramente, es una peregrinación que forma parte de la rica historia y tradición de nuestra iglesia católica. Y aparte es una manera muy eficaz de continuar nuestra vida espiritual con Cristo porque te cambia el corazón y te llama por medio de la naturaleza y el silencio a evangelizar a otros. En ese sentido nuestra peregrinación fue muy especial porque pudimos documentar nuestras historias por medio de una película en los cines. El que no pueda ir a Santiago puede verlo por la pantalla grande.

Kevin Campos, Emproísta de CG Phoenix

Para mí, el aceptar la invitación de ir a esta peregrinación fue lo más fácil de toda la experiencia. Yo sabía que me iba a retar físicamente tanto como mentalmente. Pero gracias a Dios a través de esta peregrinación aprendí mucho de la hermandad al cual nos llama Cristo, y el valor del sufrimiento. Espero compartir esta experiencia con los jóvenes del mundo a través de esta película de evangelización. Además espero que sea algo de inspiración para cualquier persona, joven o mayor, a buscar una relación más profunda con Cristo.

Pedro Gutiérrez, Encuentro #20 CG Phoenix

Si deseas más información sobre la película puedes entrar a este link: http://footprintsdocumentary.com/

 

Así es emproista, el método para renovarnos que queremos proponerte es realizar una peregrinación a Santiago de Compostela, no será el camino en su totalidad pero si recorreremos 100 kilómetros en los cuales confiamos en Dios podamos revivir el triple encuentro como una familia, además  nuestra intención especial para peregrinar y por el cual ofreceremos el sacrificio seria la CAUSA DE CANONIZACIÓN DE NUESTRO AMADO FUNDADOR, que todo paso nos acerque cada vez más a lograr poder ver su testimonio como un ejemplo de vida para la iglesia.

Este camino ha servido a miles de personas, creyentes y no creyentes, incluso los fundadores del Movimiento Cursillos de Cristiandad,  enumeran la Peregrinación a Santiago de Compostela como una de las principales razones que motivaron  y sirvieron para dar vida a su movimiento

Te imaginas emproista el bien que podría hacer esta experiencia en la promoción de tu vida espiritual del movimiento y en la promoción de la Causa de nuestro Fundador.

Además de servir como crecimiento espiritual, se tiene proyectado un INTERCOM con los emproistas de EPJ Barcelona y un recorrido por los principales lugares de importancia de la vida del fundador, todo en aras de fomentar, compartir y crecer como familia emproistas.

EPJ Barcelona nos espera con alegría para compartir con los emproista que quiera sumarse a esta iniciativa.

                    …Próximamente más información.