ASE-010-2008

Germán Alberto Méndez.C.P.

Asesor Espiritual.

A Juan Pablo y con él a todos los que tienen el valor de protestar un Movimiento nuevo.

A cada uno de los centro guías de la Region Sur – Caribe

Buenos días juventud. Les saludo con mucha alegría

Juan Carlos me transmitió el deseo que en el Regional Sur Caribe, reflexionáramos el tema de aquello que ofrecemos a los jóvenes de hoy.  Creo que esta es una tarea superior a mis fuerzas y a mis capacidades, quise  rehusar en un primer momento, pero acepté por tratarse de un reto de los jóvenes.  En palabras de mi asesor, mi tarea debe ser la siguiente: “Debo calentar los corazones e iluminar la mente con una intervención actual sobre el Movimiento y los movimientos de la iglesia”.

Durante estos meses he estado leyendo y releyendo cada uno de los estatutos nacionales que llegaron a manos de la Coordinación Internacional para que puedan ser evaluados y acoplados a nuestro estatuto internacional, además que no he dejado de releer las conclusiones de los diferentes encuentros nacionales y especialmente el último encuentro de la Región Centro al que tuve la fortuna de asistir.  Digo que he leído y estudiado todo esto con atención y detenimiento, y con mucho fruto para mi. Pero, al leer esos materiales, me di cuenta que lo que yo pensaba decir, estaba ya dicho y mucho mejor, en esos materiales.

No quisiera que este momento de un Encuentro Regional y el momento propio de nuestro Movimiento tenga en estas palabras escritas la excusa para eludir o diferir la re-acción, el compromiso, la conversión al hombre nuevo tanto a nivel personal como de grupo en cada circunstancia.

Por ello quisiera empezar con estas preguntas muy directas, muy honestas, y muy personales:

¿Que estamos dispuestos a hacer para re-accionar en este momento, para hacer actual  el Movimiento?  Los jóvenes del 68 reaccionaron y consiguieron muchos cambios.

¿En qué estamos dispuestos a cambiar?

Lo que digamos al margen de estas preguntas o de las respuestas a las mismas es inútil y hasta puede proceder del maligno. Fuera de la verdad todo se construye en falso. Yo no quisiera añadir muchas palabras, y quisiera que fueran palabras de animación. Pero las palabras de animación no deben ser al margen de la realidad.

UN PRIMER RETO PARA MOVIMIENTO: En mi opinión, el problema de fondo del Movimiento hoy es un problema de espiritualidad, pero tomando esta palabra muy en serio. Todas las reuniones apuntan a lo mismo, a la necesidad de animar el Carisma y la Espiritualidad del joven por el joven. Esto implica cambios institucionales importantes en algunos centro – guías.  Pero la viabilidad de estos cambios depende, en buena parte, de la capacidad de cambio que tenga cada uno de los guías de experiencia, de los guías más jóvenes, de los asesores y de los adultos que acompañan el Movimiento. Por tanto, el asunto es a la vez institucional y personal.

Necesitamos una espiritualidad para el cambio, no es un asunto meramente jurídico, “necesitamos energía y soplo del Espíritu”. De lo contrario no seremos capaces de cambiar nada, o lo cambiaremos todo y no habrá sucedido nada importante en el Movimiento.  Al menos, necesitamos la valentía de ponernos en situaciones de cambio.

UN SEGUNDO RETO: La sociedad y los jóvenes están en una situación crítica, en un momento crítico.  Me siento feliz cuando jóvenes con nombre propio no tragan entero nada de lo que decimos quienes hemos permanecido por tantos años en el Movimiento.  Una actitud crítica no es cuestión de pesimismo.  Se trata es de asumir con realismo y lucidez los cambios culturales y sociales e incluso algunos cambios eclesiales.

El Encuentro Internacional de Costa Rica nos daba un buen ejemplo de todo esto cuando nos decía que el mundo se está haciendo más global. ¿Nos haremos nosotros más provincianos, es decir, más pegados a las pequeñas estructuras locales, por temor a crecer o a dejarnos cuestionar por otros.  Seguiremos invocando la excusa que en nuestra región o en nuestra ciudad esto es un valor, seguiremos atados a límites culturales?

“Somos menos, más viejos… pero mantenemos las mismas obras, ni siquiera hemos podido revisar con seriedad nuestras posturas locales y nacionales, ni nuestro método con el fin de ayudarlo a crecer”. Nos ha cambiado el tiempo, pero quizá no hemos cambiado a fondo. O han cambiado todas nuestras circunstancias, y no hemos cambiado nosotros o no nos hemos dado cuenta de los cambios.

Escasean los asistentes, pero ni somos capaces de modificar nuestro modelo de invitarlos, ni de revisar nuestro lenguaje para hacernos de verdad cercanos a ellos. (El tema de los asistentes no es ya cuestión de liderazgo, como en el comienzo del Movimiento).

Y un hecho que está teniendo lugar en todos los centroguías, en mi opinión el más grave: proporcionalmente, muchos jóvenes líderes, guías, están abandonando su compromiso y deseo de continuar trabajando por la civilización del amor con nosotros ¿Qué pasa? Hay que evitar las respuestas simplistas.

Todo indica que estamos en un momento crítico, y que necesitamos cambios profundos y urgentes.

Sé que hay guías y adultos quienes creen que la solución está en volver a los viejos tiempos, al manual en su estructura primitiva, a las dinámicas tradicionales, a disciplina de silencio de la tarde de entrada… Pueden discutirlo ustedes. Yo creo que el futuro del Movimiento no está en el pasado, aunque sea tentador en momentos críticos. Es urgente para los Emproístas fomentar la fidelidad  al regalo del fundador de nuestro carisma, pero no hay fidelidad sin actualización. José María Pujadas supo cambiar cosas hasta poco antes de su muerte, en función de la fidelidad al momento de los jóvenes. No tendremos que hacerlo ahora?

TERCER RETO PARA EL MOVIMIENTO: Ante este momento de nuestra realidad creer que el asunto es pasajero, esperar que pase la tormenta, aguardar tiempos mejores, es un grave error. Así se nos va la vida y vamos dejando espacios vacíos.  Explicar las causas de lo que sucede en reuniones locales, nacionales, regionales o internacionales no es resolver los problemas: razonar no es re-accionar.  Me perece importante exigir responsabilidades. Hay que responder por nuestro Carisma ante la iglesia y ante los jóvenes que aun no conocen nuestra propuesta. Pero cosa distinta es buscar culpables, esta actitud no resuelve los problemas, sino que agrava el problema de la convivencia y de trabajo en equipo.

Dos reacciones urgentes y saludables: Hacer una tarde de sinceridad, me parece importante poner nombres propios a las situaciones, a los problemas y a las soluciones, mientras nos proponemos metas e ideales.  Este es un ejercicio de humildad para hombres y mujeres nuevos que nos preciamos de ser buscadores de la verdad y del reino de Dios.

En una reunión cualquiera no deberíamos decir más de lo que creemos o más de lo que estamos decididos a hacer o a intentar hacer .Quizá debamos ser más sobrios en las palabras, en los discursos y en los documentos.

He hablado de Re-accionar pues pienso que es hacer algo para enfrentar la situación. Hoy es urgente la renovación a todos los niveles, reza el mensaje del hombre nuevo.  Hoy es urgente renovar nuestro Movimiento.

EL RETO CUARTO DEL MOMIENTO: No es bueno que los cambios sucedan sólo por presión de las circunstancias o por factores externos. (Sería una pena hacer un EPJ porque nos contrató un colegio para acompañar el último grado).

¿Qué sentido tiene el compromiso si es sólo el producto de circunstancias?  Sería triste que sólo fuéramos jóvenes por la fuerza de continuar vigentes no por la cantidad de jóvenes que apostaron por este estilo de vida.   Mi convicción es que el Movimiento sólo cambia en la dirección correcta, en la dirección del Evangelio, si hay cambios que sólo se realizan o se asumen desde el orgullo seguro que solo desgastaremos las fuerzas en nada y vacío.

El QUINTO RETO: Necesitamos urgentemente una espiritualidad para el cambio institucional y personal.  El cambio no es muy recomendable cuando es una moda, una forma de eludir el aburrimiento, un síntoma de inestabilidad e inconstancia.  El verdadero cambio es aquel que nos encamina a la búsqueda de la verdad y a la realización de la misma.

El verdadero cambio siempre implica alguna renuncia a ciertas seguridades (falsas seguridades) Por ejemplo me parece que es necesario aprender mas el trabajo en equipo (esto implica la pluralidad sobre la tentación de trabajar sólo con los mas amigos). El cambio implica siempre un riesgo, un desplazamiento hacía lo desconocido, pero también una posibilidad de crecimiento.

Muchas veces he visto jóvenes reaccionar frente a las situaciones de los centroguías.  Pero estas reacciones no se van a dar en otras personas sin los cambios personales. Muchas de las reacciones también generan resistencia personal e institucional al cambio, esto suele ser producto del miedo, a veces disimulado, y  de  la  falta  de  fe.

SEXTO RETO: Los cambios a los que me refiero deben orientarse o apuntar hacia tres objetivos o desafíos centrales: recuperar la identidad que somos un Movimiento de la iglesia compuesto por jóvenes para los jóvenes. Recuperar la misión de ir hasta los ambientes de los jóvenes a quienes les queremos anunciar el Evangelio de Jesús. Y crear las condiciones para que esto sea posible.

Quizá este sea el momento de repasar a fondo los tres objetivos de nuestro Encuentro.

Por Cristo Más, Más y Más