ASE-0192009

Germán Alberto Méndez. C.P.

Asesor Espiritual.

 

A Juan Carlos, coordinador de Tlaxcala 2009 y a su equipo promotor

1. Un Encuenro con Jesús vivo:

El XIII Encuentro internacional se realizó en un contexto de globalización y postmodernidad; contexto que ha determinado el cambio de epoca al que se han referido los Obispos en el documento de Aparecida.

Es decir, que los jóvenes del Movimiento de Encuentros de Promoción juvenil nos encontramos marcados por:

– Un sinsentido radical, aunque en el fondo se busca con ansia incesante el sentido y la felicidad.

– Una comunidad de jóvenes marcada por la pobreza social del continente, pobre y excluido, fruto de la globalización económica imperante, que ha llegado a olvidar a algún grupo de jóvenes más pobres.

– La úrgencia de responder de manera eficaz a una pedagogía que cuide el ecosistema, tan maltratado.

– El pluralismo social, cultural que, no siempre nos deja ver tan clara la identidad de cristianos y de emproístas.

Como respuesta a estos desafíos, el Encuentro de los guías propone la recuperación de la identidad cristiana y emproista desde una experiencia profunda, vital, vivencial e íntima con Jesús vivo y dador de vida; todo esto lo expresa en la misma herramienta de  “Encuentro”.

Desde esta experiencia se pretende dar respuesta, tanto joven roto por el sinsentido, como a la juventud del continente, especialmente, resquebrajada también por la pobreza y la exclusión, pues, en el encuentro con Jesús, van a encontrar, unos y otros, la Vida que anhelan.

El mejor testimonio con el que el Movimiento cuenta es la escritura, desde donde podemos iluminar el sentido del “Encuentro”. Un encuentro en el que Dios se da a sí mismo de manera personal a unos hombres y mujeres abiertos a acogerlo también de manera personal. El Encuentro Internacional de Tlaxcala, marcará para muchos un nuevo momento de compromiso y de de renovación.  El método seguido y animado de manera paciente por el P. “Kiko”, nos recordará la paciencia con la que hay que seguir construyendo nuestras comunidades juveniles en las diferentes diócesis en donde el Movimiento sigue inserto, y de manera especial en los diferentes ambientes en donde queremos poner la semilla del Evangelio de Jesús.

Sin temor a equivocarme hemos elegido bien en este Internacional.  Decidimos quedarnos con Jesús, piues él es el Modelo, el Héroe, y la Razpon de nuestra Buena Noticia.  También él nos eligió primero.

Toda esta experiencia de encuentro en Tlaxcala, fue una oportunidad para conocernos e intercambiar los discípulos con el Maestro: Jesús; por ello es que puede leerse en clave de Encuentro. Un encuentro de Oración: gracias al equipo de liturgia y animación, su testimonio realmente favoreció este importante Momento. Fue un momento de diálogo personal, aunque también de intercambio, seguramente el P. José María se hubiera sentido muy feliz de compartir con todos durante los diferentes momentos en donde mostramos de tan diversas formas las riquezas de los países, de los centroguías, y de las personas:  Creo que nunca dejaré de tararear al son del :marichi loco”, o de degustar lo dulce del “chile.  Estoy seguro que todos nos llevamos algo de México, o de algún emproista en tan rico intercambio.  Lo mejor es que en cada actividad realizada se sintió la experiencia del resucitado, por ello Tlaxcala fue una experiencia de encuentro (cf. Lc 24).

La comunicación libre y amorosa por parte de cada asistente fue un testimonio que no hay que perder.

El nombre de nuestro Movimiento y nuestra metodología son muy valiosos ahora en la Iglesia latinoamericana: Los señores Obispos lo han entendido como “El Encuentro con Jesucristo vivo” como el “camino para la conversión, la comunión y la solidaridad”.

2. Algunos encuentros personales de Jesús:

En el Evangelio se narran algunos encuentros personales con Jesús, en donde están presentes sus discípulos, sus amigos:

– El encuentro con una mujer samaritana que va al pozo en busca agua. Jesús le sale al encuentro y le ofrece un agua viva que calma la sed para siempre. Como fruto de este encuentro la mujer sale a anunciar a Jesús como el nuevo mesías.

– El encuentro con un hombre, Zaqueo, que hace esfuerzos por ver a Jesús y al encontrarse con él, y a quien Jesús le propone otro encuentro más profundo: ir a cenar a su casa; encuentro que lo transforma y lo lleva a dar a los pobres la mitad de sus bienes.

– El encuentro con una mujer, María Magdalena, que va a buscar el cuerpo de Jesús al sepulcro y que regresa como testigo de la resurrección.

– El encuentro con dos discípulos que caminan desilusionados hacia Emaús, y a quienes Jesús les devuelve la calidez de su presencia.

– El encuentro con Pablo que, de perseguidor de los cristianos, se transforma en testigo de Jesús resucitado.

Todos estos “Encuentros” tienen un elemento común,  la vida de aquellos hombres y mujeres viejos cambió.  Despues de encontrar a Jesús se renovaron y fueron nuevas personas

En este momento quiero considerar lo que hay que correguir de nuestro Encuentro.  El primer punto quizá sea a preparación de cada delegación y de cada delegado.  Un Encuentro Internacional quiere ser un momento paradigmático, es decir un momento que sirve de referente para hacer un camino de tres años, me parece importante que no olvidemos este aspecto y que nos esforcemos en la preparación del Pre-Encuetnro, así para el Internacional, así para el Enceutnro de Promoción.

Una carácterística del Encuetnro es que los discípulos de Jesús despues de encontrarlo, nunca más se olvidaron ese encuentro, fue decisivo e importante en sus vidas: los llenó de luz, de fuerza y de esperanza.  Creo que es esto tendremos que estar muy atentos.  Nos hemos olvidado que en los encuentros inetrnacionales no vamos a hacer política para ver cual de los emproístas o de las regiones es la más fuerte.  El Encuentro es para recordar a Jesús en medio de nosotros, y él está en todo el Movimiento.  Un ejemplo concreto: por pensar si tal o cual país es más fuerte, si tal o cual región es más viva, nos olvidamos de invitar más asesores que pudieran tomar la responsabilidad de animar el Movimiento, o dejamos a un lado los reglamentos a la hora de legir nuestros coordinadores.

Haré un paréntesis para explicar lo anterior.  Es nuestra responsabilidad desde ahora mismo empezar a preparar o a animar a las personas que pueden hacer los relevos de asesoría o de coordinación, esto hará que la palabra Movimiento sea realmente dinámica.  También es nuestra responsabilidad hacer estos relevos de manera responsable.  Siento decir que teníamos puesta nuestra intensión más en el núemro de votos, y en las falsas seguridades que nos preocupan tanto, que en el Carisma del Movimiento.  El Reglamento Interno Internacional, aprobado por el Vaticano, dice para la elección de un coordinador: “El coordinador internacional es elegido al interior del grupo por un periodo de tres años con voto secreto de los coordinadores nacionales o sus representados”, También, “El coordinador internacional y el Director Espiritual internacional son miembros por derecho.  El coordinador internacional tendrá voto de cualidad.  El Director Espiritual internacional tendrá voz pero no voto.”, y, “El coordinador internacional elegirá entre los coordinadores Regionales el vicecordinador internacional secretario y tesorero del Movimiento a nivel internacional”.  No se si esto nos, preocupe, pero “en nuestro caso, nada de esto sucedió, pues desde el comienzo el Coordinador Internacional empezó votando en las reuniones, su voto es de cualidad, es decir en caso de empate, quienes votan son los coordinadores nacionales. Y no se el criterio para la elección del vicecoordinador internacional”.   He resaltado esta última frase, porque fue escrita de esta forma por un emproísta asistente en las reuniones de CPI, también algunos otros me expresaron su desconfianza y descontento por la falta de consultas, etc.  A las dos situaciones hay que atender.  La primera, es que en un Encuentro Internacional hay que hablar de manera clara y en el momento indicado, no hay que estar suzurrando para ser escuchados, por eso nunca intervine para cambiar las cosas; y a la segunda situación, habrá que crecer haciendo menos política interna, y más diálogo de verdaderos hermanos.  Nuestras naciones están cansadas de las políticas que no construyen.

Quisiera pedir pedón por llamar la atensión de esta manera, amo el Movimiento, y creo que no siempre acierto en mis decisiones, también por aceptar una vez más continuar seguir siendo el asesor, mi ejemplo fue el P. José María y muchas veces he pensado en querer morir haciendo Encuentros de Promoción Juvenil como él, pero creo que es importante abrir espacios y caminos a otros asesores.

3. Un encuetnro que da vida abundante:

Una última palabra a los anfitriones.

– La primera consecuencia del Encuentro con Jesús es, pues, la vinculación íntima a su persona como su seguidores,  amigos y su hermanos (cf. Documento de Aparecida (DA) 131-133; 144). “Ser de él”, “formar parte de los suyos” y “configurarse con él” esto es hacerse su discípulo. Este hacerse discípulo, va a suponer, al mismo tiempo, formarse para asumir sus mismas motivaciones, su mismo estilo de vida en su mismo amor y compasión por los más necesitados (cf. DA 136-139), correr su misma suerte hasta la cruz (cf. DA 140).

Empezando por Juan Juan Carlos, y con él todo el equipo.  Los chicos de Tula que nos recibieron a uno por uno en el Aeropuerto del Distrito Federal, a quienes guiaron nuestro recorrido por la ciudad, y abrieron la puerta de la casa de las Misiones Pontificias, incluso a muy altas horas de la noche cunado regresamos.  A quienes hicieron los alimentos, prepararon cada material, nos animaron, nos despertaron, cuidaron nuestra salud, nos acompañaron en los recoridos, nos ofrecieron sus casas y el calor de una buena amistad, un Dios les pague.  Juanca Carlos, tu y tu equipo están hechos a la medida de Cristo, no se cancen de servir.  También espero que estos días posteriores hayan podido descanzar de servir un poco, y que estén preparados para todo lo que el Señor les pida siempre.  Sigan de la mono de los pastores en esta tarea, especialmente de la mano del nuestro monseñor Pedro, a quien le debemos tanto los emproístas.

La segunda consecuencia que trae el encuentro con Jesús, y que es el reverso de la anterior, como la otra cara de la misma moneda, es hacerse cargo de su misión. Aquí se encuentra una de las grandes novedades del documento de Aparecida, al darle un fundamento cristológico a la misión. La misión no se origina como un paso posterior al discipulado (cf. DA 278e), sino que se radica en las entrañas mismas del discipulado –por eso el documento habla con frecuencia de discípulos misioneros, sin la “y” conjuntiva, para dar a entender que es una única y misma realidad (cf. DA 146)-. La misión brota del mismo Encuentro con Cristo.

Finalmente, quisiera dejreles en sus manos otro documento adjunto en esta carta, fruto de mi paso por Tlaxcala, dedicado al coordinador y a cada miembro del equipo promotror del Encuentro Internacional, se trata de un manual, no de una camisa de fuerza.  Espero que lo sepamos socializar y utilizar.  Para no gastar papel lo podemos imprimir en formato pequeño y mandar empastar de tal forma que podamos recurrir a él cuantas veces necesitemos hacerlo.

Por Cristo, Más, más, y más