ASE-033-abril de 2013

Germán Alberto Méndez. C.P.

Asesor Espiritual.

 

 Para Ángel, guía de Perú, él me enseñó que la enfermedad se puede vivir con alegría.

Este año he vivido Encuentros en Honduras, Bogotá, Paipa, Pereira, y pude visitar algunas d en las comunidades emproístas de Lima. Una alegría muy grande se experimenta cuando se encuentra la familia tan viva. Y en cada uno de estos encuentros un elemento común; al finalizar muchos hablan del EPJ como una magia que debe seguir, también como un secreto que se debe guardar hasta que cada asistente tenga la felicidad de encontrar a Cristo.

Aun resuenan en mí cada palabra del XIV Encuentro Internacional, celebrado en Guatemala, los guías se preguntaban por la nuevas formas de evangelización, de preparar el pre-encuentro, de vivir el post-encuentro, de dar vida a nuevas manera de evangelizar desde el Carisma, es el caso de la herramienta de los EPAJ, etc.

También alguien me pidió una luz para realizar convivencias con jóvenes en otros ambientes juveniles. En Perú en la visita realizada me pidieron la misma herramienta, de la misma forma en diferentes correos recibidos. No hay una sólo herramienta, hay muchas formas, metodologías, dinámicas, experiencias. La tarea me desborda.

Este artículo resalta la importancia del cine para la promoción. Se trata de compilar algunas de las dinámicas que he podido recoger en diferentes Encuentros. La herramienta que buscaba estaba en el mismo Encuentro de Promoción Juvenil. La primera vez que vi utilizar un fragmento de película fue en el mismo Encuentro al que asistí como asistente. Después en el centroguías de Medellín vi con que facilidad los guías recurrían al cine comercial para apoyar muchos de los mensajes y testimonios. En el mismo Encuentro estaba la respuesta.

Y es que el cine tiene una influencia innegable en la vida de los jóvenes y de los adultos y de los niños de nuestras sociedades, esta influencia crece a medida que va descendiendo la edad. El cine, por su enorme capacidad comunicativa, condiciona, impresiona, conmueve a la mayoría de las personas que aceptan su propuesta.

El testimonio de Scorsese es contundente:

“En realidad, es el recuerdo de la sala de cine en sí misma la que viene a mi mente. Recuerdo que de niño me llevaban al cine mi padre, mi madre o mi hermano y que mi primera sensación fue la de penetrar en un mundo mágico: la alfombra mullida, el olor a palomitas de maíz frescas, la oscuridad, la sensación de seguridad y sobre todo de estar en un santuario: todas estas cosas evocan en mi memoria una iglesia. Un mundo de sueños. Un lugar que provocaba y agrandaba nuestra imaginación”.

Comprender el cine, valorar el cine, aprovechar el cine, amar – temer – combatir el cine, explica esta nueva carta.  No se trata de un elogio al cine, digamos, en primer lugar, que el cine aquí reflexionado es divertido, atractivo, fascinante hasta conseguir las máximas preferencias como de forma tan gráfica, donde se conecta la emoción y los sentimientos, los miedos y los sueños más universales de las personas. Un buen punto de partida para evangelizar.

En segundo lugar, el cine sabe que nadie está obligado a prestarle atención y por ello se exige ser atractivo, divertido. Transmite multiplicidad de contenidos (historia, literatura, arte, geografía, educación, psicología, valores…) pero lo hace entreteniendo, imponiéndose siempre no aburrir, no permitir que decaiga el interés o la atención.

En tercer lugar, el cine se debe también a utilizar la imagen como elemento básico de su lenguaje comunicativo.

Pero destaquese, en cuarto lugar, que toda la importancia de la técnica ha de estar puesta en función del espectador.

En quinto lugar se alude el proceso de identificación–transferencia que tiene lugar en el cine.

Y, por último, la verosimilitud.

Muchos de estos elementos pedagógicos están también presentes en la preparación de un EPJ, y en cada uno de los mensajes. Es por ello que me pareció  que la mejor manera de relacionarnos con una herramienta evangelizadora para jóvenes en otros ambientes podría ser el cine. La mejor manera de relacionarnos con el EPJ exige conocer cada uno de los mensajes, así mismo un mensaje audiovisual necesita ser comprendido e interpretado. La pedagogía está en saber presentar  las diferentes imágenes, encuadres, signos escritos, voces, música, ruidos, efectos especiales. No olvidemos que cualquier mensaje, hasta el aparentemente más sencillo, ha pasado por una preparación, elaboración y revisión.

A continuación presento el texto Imágenes del Espíritu, se trata de una herramienta de evangelización que puede ser utilizada, modificada, completada según las necesidades de los guías y de los grupos. El documento contiene esta guía para los coordinadores de la experiencia, además de otro documento adjunto con el material para los asistentes. Será necesario prever cada una de las cintas a utilizar y otros materiales necesarios para que la herramienta sea útil, pedagógica, y sobre todo evangelizadora.

Una aclaración: El tiempo señalado de cada película se utiliza así, Titulo 2’3’’ – 3’ 22’’; 4’00’’-4’45’’. Para el ejemplo, Título de la cinta, inicia la proyección en el minuto dos, segundo tres; hasta el minuto tres, segundo ventidos. Y en algunos casos se une a otro Fragmento. Y del minuto cuatro , segundo cero, hasta el minuto cuatro segundo cuareta y cinco.

 IMÁGENES DEL ESPÍRITU

Espiritualidad del cine

 

  1. Presentación:

Formación para el cine:

La mejor manera de relacionarnos con un mensaje audiovisual, de comprenderlo e interpretarlo, es acercarnos a él dominando sus aspectos formales, los códigos de cuantos elementos utiliza ese mensaje (imágenes, encuadres, signos escritos, voces, música, ruidos, efectos especiales…). No olvidemos que cualquier mensaje filmado, hasta el aparentemente más sencillo, ha pasado por la elaboración de la cámara y ha sido reelaborado durante el montaje.

Por ello, es necesario capacitarnos para una lectura audiovisual. De forma similar a como ocurre con el lenguaje escrito, se produce una relación entre el receptor-espectador, el emisor-director y texto-mensaje audiovisual. Recibir un mensaje audiovisual está pidiendo comprender, descifrar, interpretar lo que alguien ha expresado. Ahora bien, la riqueza y la calidad de la recepción de ese mensaje dependerán no sólo de la intención del emisor y de las características del mensaje sino también de la capacidad y formación para la lectura audiovisual del receptor-espectador. Leer es contar con conocimientos, habilidades y capacidades que nos permitan desarrollar estrategias para interpretar el significado que nos llega en el mensaje.

También es curioso que, mientras nadie se cuestiona la importancia en el currículo de la lengua, la literatura, la historia y el arte, cueste tanto conceder a la formación audiovisual el espacio que se merece.

Formación por medio del cine

Como hemos venido señalando, no sólo está a nuestro alcance y es nuestra responsabilidad preocuparnos a fin de que los niños y jóvenes se enfrenten en las mejores condiciones para comprender el cine, para que no sean unos analfabetos ante el omnipresente lenguaje audiovisual, para que no se dejen manejar por él, sino que también podemos servirnos del cine para la formación en general de una persona de cualquier edad y, muy en concreto, de la infancia y juventud. Y si este planteamiento es válido en un sentido genérico, hay tres ámbitos de la formación en los que nos parece que el cine se ofrece al educador como un medio potentísimo a la hora de trabajar en la formación de sus hijos o alumnos.

Formación en valores:

El cine está demostrando ser un excelente medio para la formación en valores. A través de él se hacen presentes valores y contravalores a través de toda una visión del mundo. Incluso es capaz de desvelar ideales y aspiraciones que estaban ocultos en nuestro interior de forma que un filme puede convertirse en una invitación a llevarlos a la práctica.

 

Formación estética:

Como no podría ser de otro modo, el cine es un instrumento cualificado para la educación estética. El punto de partida sería la percepción como primera operación cognoscitiva dentro de todo el proceso del conocimiento. Precisamente es la amplitud de posibilidades que ofrece la percepción para ampliar la experiencia vital, la identidad subjetiva y el conocimiento de la realidad la que también la coloca en la base de todo el proceso formativo humano. Pero junto con la percepción, el espectador pone en juego su imaginación y su memoria personal. El cine llega, por lo tanto, a los aspectos sensoriales del ser humano pero también a los afectivos e intelectuales.

En la actualidad, la formación artística se está orientando hacia nuevas directrices más relacionadas con la educación. Son ellas también las que pueden contribuir a que el cine se incorpore a las aulas, a que sea mejor comprendido y a que enriquezca todo el currículo.

El cine como medio de formación integral:

La mayoría de los grandes educadores han aspirado a proporcionar una educación integral. Y en los períodos históricos que por su tendencia a buscar el equilibrio y evitar los excesos hemos considerado como clásicos no han dejado de aspirar a este ideal de desarrollo humano completo. Pero las más de las veces lo consideraban como una mera suma de aspectos. Pretendían que no hubiera desproporción en el cultivo de las diferentes facultades, disposiciones, segmentos de la persona más que el logro de una auténtica integración.

  1. Introducción:

 

Entrar a una sala de cine y ver una buena película es una experiencia fascinante en que se rompen los límites de tiempos, espacios, lugares, distancias, para hacerme a mí, espectador, parte indispensable de una historia y de unos personajes, con los que me emociono, sufro, río, lloro, dudo, me interrogo

El Papa Juan Pablo II invitó a todos a no pasar por alto esta experiencia tan nuestra y a aprender de “los valores espirituales y culturales que el cine puede transmitir”.

Hoy el cine será un maravilloso pedagogo mientras haya hombres y mujeres que sepan compartirnos con imágenes en movimiento su mirada de cariño, de esperanza, de sentido, para nuestra humanidad. Y mientras haya también espectadores deseosos de trascender lo intrascendente y de acoger lo que el Espíritu es capaz de regalarnos a través de una película.

2. Espiritualidad en el cine:

A través del cine entramos en contacto con historias humanas reflejadas en la pantalla, y en ellas y a través de ellas con el “espíritu” de hombres y mujeres: aquello que los guía, los anima, les da sentido a sus vidas, los hace sufrir y luchar, salir adelante y lograr sus esperanzas, vivir y morir. Si algo nos emociona como espectadores en las películas es precisamente estar en contacto tan vivamente con el espíritu de seres humanos, y entrar a ser parte de él. Vamos a explicar más despacio cuál es esta relación entre cine y espiritualidad.

2.1. Los seres humanos tenemos alguna motivación o valor que mueve nuestra vida como personas o como grupos:

  • Una motivación: lo que nos mueve, impulsa, anima, alienta.
  • Un valor: lo que más vale para nosotros y hace de brújula y guía en nuestra vida.

2.2. Todos y cada uno entramos en relación con el espíritu de los demás, y así vamos conviviendo en la sociedad con diversos valores y visiones de la vida. Pero no es que continuamente estemos diciendo qué es lo que a cada uno nos mueve en la vida, sino que lo vamos “expresando con nuestro propio comportamiento. A través de nuestros hechos, conductas, decisiones, preferencias, gustos, los humanos expresamos aquello que nos mueve interiormente y orienta nuestra propia vida. En el cine se nos presentan en imágenes las conductas de hombres y mujeres que forman parte de una historia cinematográfica. Descubrir, por ejemplo, cuál es el espíritu que mueve a la “Manuela”, la protagonista de Todo sobre mi madre (hablar rápidamente de esa conducta).

2.3.. Cuando hablamos del espíritu de una persona o de un grupo no nos fijamos en hechos aislados o puntuales (podríamos juzgar mal y ser injustos), sino tomamos un comportamiento constante, un itinerario de vida. La motivación que rige y da sentido a una vida se llama “espiritualidad. Por ejemplo si hoy vemos la película del Rey León tendremos que distinguir cual es su espiritualidad.

2.4. La espiritualidad, por tanto, está expresada en hechos cruciales de la vida, en hechos que por significativos nos acercan al sentido de la vida de unos personajes determinados. Esto se nos revela no tanto en sus palabras, sino en lo que “hacen” cuando son puestos ante una elección importante, cuando pasan por una crisis, cuando la vida toma giros imprevistos o cambios importantes, cuando entran en relación con personas que viven otros valores o con personas con quienes se identifican, cuando tienen que afrontar y superar obstáculos y dificultades, cuando la vida los pone en encrucijadas, cuando se tienen que ubicar en nuevas situaciones, cuando tienen que asumir la pérdida de un ser querido, etc. Ahí se nos transmite, casi sin palabras, el espíritu que mueve a estos hombres y mujeres. Esto es lo que nos comunican y tratamos de captar en las películas.

2.5. La espiritualidad de historias de vida está situada en contextos propios, determinados, históricos, culturales, familiares. Conocerlos es conocer y comprender mejor el espíritu que se mueve ahí, y no exponernos a incomprensión, malas interpretaciones, juicios equivocados, rechazos, etc.

2.6. La espiritualidad o visión de la vida que aparece en las películas entra en diálogo con mi propia espiritualidad o visión de la vida como espectador y como ser humano. La película saca de mi interior mis propias convicciones y creencias, las confronta con otras, me interroga, me renueva o me confirma, me abre a otras posibilidades de vida, me lleva a identificarme con otros seres humanos, me ofrece lecciones ante circunstancias difíciles de la existencia, confronta mis propias decisiones y caminos, me lleva a explicitar mi propia ética, me abre a cuestiones trascendentales y al misterio mayor de la vida. Ésta es una de las mayores riquezas del cine: servir de diálogo con el espectador y no dejarme pasivo ante lo que veo; servir de interrogación para el corazón y de renovación para mi propia espiritualidad.

2.7. El lenguaje adecuado para transmitir una espiritualidad no es el lenguaje de los conceptos y abstracciones, de los silogismos, de los discursos, de las fórmulas precisas, sino el lenguaje de las experiencias vividas, de la narración, del testimonio, de la comunicación del corazón y del interior, de las intuiciones más hondas y vivas, de la creación y la poesía. Una espiritualidad verdadera acudirá a esta clase de lenguaje porque es el que mejor puede acercarnos a la grandeza de lo que hay en el corazón y de abrirnos a la trascendencia del misterio.

2.8. La experiencia espiritual que provoca en cada uno el cine decíamos que está hecha de significados de la vida, historias vividas y compartidas, sentimientos, cuestionamientos, invitaciones, mociones o movimientos interiores, etc. Todo ello requiere de un diálogo vivo del espectador con la película, consigo mismo y con otros espectadores.

2.9. La fe cristiana nos invita a descubrir en el espíritu de otros hombres y mujeres, también en los no cristianos, el Espíritu de Dios que está presente y actuante en todo, “sin limite alguno ni de espacio ni de tiempo”, ha dicho el Papa Juan Pablo II en su encíclica Redemptoris Missio, y prosigue: “en los esfuerzos de la actividad humana encaminados a la verdad y al bien… En el origen de los nobles ideales y de las iniciativas de bien de la humanidad en camino” (R.M. 28). Por supuesto, también en el cine se hace presente y vivo el Espíritu.

2.10. Un diálogo se ha provocado en nuestro interior y con otras personas al ver atentamente una película. Una visión de la vida y del mundo entra en relación con mi propia visión de la vida y del mundo y me ofrece la oportunidad de reaccionar como ser humano. Las imágenes en movimiento producen movimientos en nuestras imágenes, pensamientos, sentimientos, emociones, deseos. El cine desencadena una experiencia interior, espiritual, que pide ser discernida, según aquella indicación del Señor: “No apaguen el Espíritu, no tengan en poco los mensajes inspirados; pero examínenlo todo, retengan lo que haya de bueno y manténganse lejos de toda clase de mar’ (1 Tes. 5, 19-22). No permanecemos como espectadores pasivos, sino tomamos parte activa en la experiencia de ver cine: nos emocionamos, vemos y escuchamos, pensamos, confrontamos, recogemos mociones, valoramos, dialogamos, decidimos… ¿Qué ha sucedido en mi interior al ver la película? ¿Qué pensamientos, sentimientos, deseos, se han presentado? ¿A qué me he sentido movido? ¿La película me abre y me hace .crecer como ser humano? ¿O me deja turbado, confuso, negativo ante la vida? ¿La película me confirma y me promueve en mis personales convicciones, valores, esperanzas? ¿O me reta a responder con más sinceridad, valor, amor, en mi propio contexto de vida? Para los que creemos en Dios, Señor de todo, el cine se ofrece como espejo, ventana, interrogación, soplo, donde el Espíritu está presente y comunicándose. Y siempre será cierto que “el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, tolerancia, comprensión, generosidad, fidelidad, sencillez, dominio de sí… Si el Espíritu nos da vida, sigamos también los pasos del Espíritu” (Gal 5, 22-25).

3. Metodología general del retiro para los guías:

3.1. Preguntas para la discusión:

  • ¿Cuál fue la temática de esta película?
  • ¿Qué intentaron decirnos los realizadores de ella?
  • ¿Tuvieron éxito? Justifica tu respuesta.
  • ¿Aprendiste algo de esta película? ¿Qué cosa?
  • ¿Hubo algo que no hayas entendido de la película?
  • ¿Que fue lo que te gustó más de la película? ¿Por qué?
  • Elige una acción realizada por uno de los personajes en la película y explica porqué el personaje realiza tal acto. ¿Qué lo motivó? ¿Que tiene que ver esta motivación con el tema de la película?
  • ¿Quien es tu personaje favorito en esta película? ¿Por qué?
  • ¿Quién es el personaje que menos te agradó de la película? ¿Por qué?
  • Describe el uso del color en esta película. ¿Ayudó a crear ambiente adecuado para las emociones que los realizadores intentan evocar? ¿Cómo hubieras utilizado tú los colores en esta película?
  • Analiza el uso de la música en este film. ¿Apoya la historia que los realizadores intenta contarnos? ¿Cómo hubieras utilizado la música en esta película?
  • ¿Todos los eventos presentados en la película suenan verdaderos? Describe las escenas que encontraste especialmente precisas. ¿Qué escenas no concuerdan con la realidad? ¿Por qué?
  • ¿Cuál es la estructura de la historia narrada en la película?
  • ¿Cómo ayudó la edición de la película a presentar la historia que nos narran en la película? ¿Explica cómo lo hace?

3.2. Proyectos que pueden ser utilizados:

  • Se puede solicitar a los asistentes que escriban un ensayo sobre cualquiera de las preguntas que se han discutido anteriormente.
  • Se puede pedir al grupo que tome postura ante cualquiera de las preguntas discutidas antes.
  • Cambiar el final de la película. (Esto puede hacerse por parte del maestro, describiendo un nuevo final, o permitiendo a un grupo de alumnos que lo hagan).
  • Dividir al grupo en pequeños equipos para que elaboren la “story-board” o el script de una versión alterada de la película acomodando el nuevo final y, si es necesario, cambiando el orden de las escenas.

4. Valores y normas del encuentro:

Confiabilidad, respeto, responsabilidad, equidad, solidaridad y ciudadanía –estos seis valores éticos centrales, han sido llamados “Los Pilares del carácter” y constituyen criterios objetivos para guiar nuestras decisiones. Las normas de conducta derivadas de estos valores constituyen los cimientos de la ética y por ello, también de la toma de decisiones éticas.

A través de estos valores los guías buscamos un lenguaje común. ¿Por qué es necesario un lenguaje común? Sirve para que la gente perciba lo que tiene de común una sociedad diversificada y fragmentada de modo que se pueda enfrentar el desafío del relativismo ético y así, las decisiones éticas, aunque no serán necesariamente más fáciles se podrán convertir en algo más congruente y defendible.

El consenso, una vez descubierto y aceptado, tiene un poder especial para cambiar la sociedad y las vidas. Un lenguaje claro y consistente representa ese consenso.

Los principios representados por este lenguaje común a su vez actuarán como filtros para procesar las decisiones, de modo que el ser dignos de confianza por ejemplo, no bastaría, pues también deberemos preocuparnos por otros. El apegarse a la letra de la ley tampoco bastaría, pues tendremos que aceptar la responsabilidad de la inacción.

Por último, el utilizar los valores éticos centrales como base para un razonamiento basado en principios, puede ayudarnos a detectar aquellas situaciones en las que nos enfocamos tanto en el sostenimiento de un principio moral, que sacrificamos otro, como sería el caso en el que concentrados en hacer que otros rindan cuentas, incumplimos el deber de ser compasivos o decididos a realizar la labor, no atendemos a la forma de realizarla.

En resumen, el uso sistemático de los Seis Pilares podrá mejorar drásticamente la calidad ética de nuestras decisiones y por ello, mejorará nuestro carácter.

4.1. Confiabilidad: Al confiar en nosotros, los demás tienden a darnos más libertad porque no considerar que requieren contratos u otras seguridades de que cumpliremos nuestros compromisos.

Honradez: No existe un valor ético más fundamental que la honradez. Se asocia el concepto de honradez con el de honorabilidad y se admira y confía en quienes la exhiben. La honradez en la comunicación exige un intento de buena fe por comunicar la verdad hasta donde la conocemos, evitando comunicarla de un modo que pudiera conducir al engaño y tiene tres aspectos:

  • Veracidad
  • Sinceridad/Ausencia de Engaño
  • Autenticidad

Integridad: La palabra integridad es casi sinónimo de las palabras unidad o totalidad. En la persona íntegra, no se presentan divisiones ni diferencias en la manera de tomar decisiones de una situación a otra, trátese de lo laboral, lo casero, lo público o lo privado. En uno u otro momento todos permitimos que nuestra conducta se aparte de nuestra conciencia o varíe en función de las circunstancias pero aun así, casi todos tenemos límites que nos rehusamos a rebasar; nuestro reto es que estos límites incluyan los Seis Pilares.

La integridad tiene cuatro enemigos:

  • Interés propio — Buscar lo que se quiere
  • Protección propia – Evitar lo que no se quiere
  • Engaño de sí mismo – Negativa a ver una situación como es
  • Falsa certeza – La actitud que conduce a que el fin justifique los medios.

Consistencia (Cumplimiento de las Promesas): Cuando hacemos promesas o adquirimos compromisos que provoquen que los demás legítimamente se atengan a nosotros para su cumplimiento, además de las posibles obligaciones legales, también adquirimos deberes legales.

Evitar los Pretextos de Mala Fe.

La lealtad representa una responsabilidad especial de promover y proteger los intereses de ciertas personas, organizaciones o afiliaciones. Prioridades en la Lealtad. Dado que muchos individuos y grupos exigen lealtad de nosotros, con frecuencia es imposible cumplir con todos al mismo tiempo y por ello tenemos que clasificar nuestras obligaciones de lealtad con alguna racionalidad.

Salvaguarda de la Información Confidencial. La lealtad nos exige conservar la confidencialidad de cualquier dato o información que conozcamos sobre esa base.

4.2. Respeto:

La forma de mostrar respeto varía, pero su esencia es una exhibición de consideración hacia la valía de las personas, incluyéndose uno mismo. No hay obligación ética de tener a cualquier persona en alta estima o profesarle admiración, pero sí hay la obligación moral de tratar a todos con respeto, sin importar quienes son o qué han hecho. Tenemos la responsabilidad de hacer nuestro mejor esfuerzo en toda situación, aún cuando tratamos con gente desagradable.

Civilidad, Cortesía y Modales: Una persona respetuosa escucha con atención, aunque su paciencia no necesita ser infinita en todos los casos (dado que el respeto es recíproco). Sin embargo, la persona respetuosa trata a los demás con consideración, ajustándose a las nociones aceptadas del gusto y lo apropiado y sin recurrir a la intimidación, coacción o violencia salvo en situaciones extraordinarias y limitadas de conservación del orden, la disciplina o el logro de la justicia social. Las medida punitivas se utilizan moderadamente y sólo para hacer avanzar metas y propósitos importantes para la sociedad.

Autonomía: Una persona ética ejerce la autoridad personal, oficial y administrativa de un modo que suministre a otros la información que requieren para tomar decisiones fundamentadas sobre sus propias vidas.

Tolerancia: Una persona ética acepta las diferencias y creencias individuales sin prejuicios y juzga a los demás únicamente por el contenido de sus caracteres.

4.3. Responsabilidad

La vida esta llena de alternativas. Ser responsable significa hacerse cargo de las que escojamos y por ello, de nuestras vidas y significa también rendir cuentas de lo que hacemos y de quiénes somos. Significa también reconocer que lo que hacemos o dejamos de hacer tiene importancia y que tenemos responsabilidad moral por las consecuencias. La responsabilidad representa una exigencia y nos impone el deber de hacer lo que podamos, no porque nos paguen ni porque suframos consecuencias por no hacerlo, sino sencillamente por ser esta nuestra obligación..

Más allá de la responsabilidad de ser confiables, respetuosos, equitativos y atentos, las personas éticas muestran responsabilidad al rendir cuentas, al buscar la excelencia y al ejercer el autocontrol. Presentan la capacidad de responder ante las expectativas:

  • Rendición de Cuentas.
  • La Búsqueda de la Excelencia.
  • Diligencia.
  • Perseverancia.
  • Mejoramiento Continuo.
  • Auto-Control.

4.4. Equidad:

La mayor parte de la gente estaría de acuerdo en que la equidad y la justicia implican temas de igualdad, imparcialidad, proporcionalidad, apertura y el debido proceso. La mayor parte de la gente estaría de acuerdo en que es injusto manejar asuntos similares de manera inconsistente. La mayor parte de la gente estaría de acuerdo en que es inequitativo sancionar fuera de proporción con la falta. Más allá, hay poco acuerdo. La equidad es otro concepto escurridizo, probablemente más sujeto al debate y la interpretación legítima que ningún otro valor ético.

Proceso: Al solucionar conflictos o dividir recursos, la manera en que se avance hasta llegar a un juicio es crucial, porque inevitablemente alguien resultará decepcionado con el resultado. Una persona equitativa empleará escrupulosamente procesos abiertos e imparciales para recabar y evaluar la información necesaria para tomar decisiones. Las personas equitativas no esperan que la verdad les llegue, sino que buscan la información pertinente y averiguan las perspectivas en conflicto antes de efectuar juicios importantes.

Imparcialidad: Las decisiones deben tomarse sin favoritismo ni prejuicio.

Equidad

4.5. Atención:

La atención en este sentido, es el corazón de la ética. Difícilmente sería posible ser auténticamente ético sin dar atención auténticamente al bienestar de otros. Esto se debe a que la ética en última instancia, trata de nuestra responsabilidad hacia otras personas. Si alguien se encontrara absolutamente solo en el universo, no habría necesidad de ética y en su esencia podría haber frialdad y dureza sin consecuencias para nadie o para nada.

Es más fácil amar a “la humanidad” que a las personas. Quienes se consideren éticos y carezcan de una actitud de atención hacia los individuos, tenderán a tratar a otros como instrumentos de su voluntad. Rara vez sentirán la obligación de ser honrados, leales, equitativos o respetuosos salvo en la medida en que esto sea prudente desde su punto de vista, disposición que en sí misma insinuaría falta de sinceridad y de integridad.

La persona auténticamente atenta, sentirá una respuesta emocional tanto al dolor como al placer de otros y, cosa extraña esto sucede aunque no sea raro el que muchas personas sean notablemente poco corteses, intolerantes y poco dispuestos a perdonar a aquellos a quien aman, mientras muestran un espíritu generoso hacia extraños, o compañeros de trabajo. Esta es una realidad curiosa. Desde luego que en ocasiones es inevitable lastimar a aquellas personas que realmente nos importan y también, el que algunas decisiones por muy éticas que sean sí provoquen dolor. Pero concientemente, nadie debe causar más daño que el razonablemente necesario para desempeñar sus deberes.

La forma más elevada de esta atención al bienestar de otros es la expresión auténtica de la benevolencia o altruismo. Este altruismo, no debe confundirse con la caridad ejercida por motivos fiscales. Los obsequios a organizaciones filantrópicas con tales propósitos son desde este punto de vista un engaño, dado que más bien se trata de inversiones o deducciones fiscales.

4.6. Ciudadanía:

El concepto de la ciudadanía incluye las virtudes y deberes cívicos que definen cómo debemos comportarnos como parte de una comunidad. El buen ciudadano conoce las leyes y las obedece desde luego, pero eso no es todo, sino que voluntariamente se mantiene al tanto de los temas del día, para mejor desempeñar sus deberes y privilegios como miembro de una sociedad democrática que se autogobierna. Esto quiere decir que realiza más que su “parte proporcional” para hacer que su sociedad funcione ahora y para las generaciones futuras. Ese compromiso con el ámbito de lo público puede manifestarse de múltiples formas, como la conservación de los recursos, el reciclaje, el uso del transporte público y el recoger la basura. El buen ciudadano da más de lo que toma.

5. Metodología y justificación:

5.1. Uso de videos en retiros y ejercicios espirituales:

La finalidad de la metodología es

  • descubrir lo que el Espíritu de Dios quiere decirnos a través del espíritu de otros hombres y mujeres que nos cuentan historias de vida; para sensibilizarnos a diversas dimensiones de la vida, de las personas y del mundo, y ante realidades desconocidas para nosotros;
  • para acceder al sentido de la vida y a las cuestiones fundamentales que se plantean otros seres humanos…;
  • para despertar lo mejor de cada uno, de nosotros mismos, de nuestros mejores sentimientos;
  • para reflejarnos y reflexionar a través de las imágenes cinematográficas;
  • para usar el lenguaje actual más común y asequible: imágenes, signos visuales, sonidos, música…;
  • para renovar el archivo de imágenes de cada uno, con las cuales soñamos, proyectamos, construimos, creamos, nos entregamos, esperamos, amamos… somos educados y evangelizados por otras imágenes de vida;
  • para prepararnos a la oración o para confirmarnos y repetir sobre lo orado;
  • para orar las mismas imágenes cinematográficas con lo que Dios quiere decirnos a través de ellas

5.2.Cuándo:

El guía del retiro debe valorar cuándo utilizar videos o audiovisuales de modo que puedan aprovecharse con fruto, tanto cuanto ayuden a lo que se pretende en la experiencia espiritual.

En retiros de ocho días, puede utilizarse con fruto una película al final del día, después de cenar. En este caso la película sirve de resumen o repetición, y ofrece materia para continuar la oración.

En retiros de fin de semana o de pocos días, los videos pueden aprovecharse en cualquier momento del día, de acuerdo a la secuencia que siga el programa. En estos casos, una película, largometraje o cortometraje, puede ser el punto de partida de una oración y reflexión. Sobre todo los jóvenes son muy sensibles a esta experiencia con imágenes.

Es importante usar la discreción del tanto cuanto para no saturar de videos.

5.3. Cómo:

El uso de videos, en corto o largometraje, debe estar bien pensado por el director del retiro, de acuerdo a la materia y a los destinatarios, de modo que el video sea el apropiado para el momento del retiro. (Más adelante se proporcionarán unas sugerencias de títulos).

Algunas veces el video será la materia ofrecida para la oración; en otros, quedará como una elección libre para los ejercitantes. Pero en todos los casos será importante dedicar un tiempo -una media hora-para comentar en grupo las impresiones de la película. Este compartir será el que nos ayude a todos a recoger el fruto.

Es muy importante que la visión del video sea en absoluto silencio y dentro de un lugar cómodo o funcional, de modo que todos puedan ver y escuchar bien.

5.4. Pasos para comentar una película en un retiro:

5.4.1. Breve introducción de la película (director, tema, personajes principales) indicando su conexión con el momento que se vive en el retiro o en los ejercicios espirituales.

5.4.2. Proyección de la película, en un ambiente de silencio total y comodidad.

5.4.3. Reflexión personal en privado de lo que más impresionó a cada uno en la película o de algunas preguntas que se quieran dejar para trabajar en privado.

5.4.4. Reflexión en grupo para compartir el fruto de la película (puede ser en otro día o en otro horario del retiro, supuesta la reflexión personal). Permitir que cada uno se vaya expresando libremente y en escucha de los demás. No discutir, sino compartir el fruto que se recibió.

5.4.5. Preguntas que ayudan a hacer aflorar sentimientos, pensamientos, mociones e invitaciones que provocó el video según metodología de los guías sugerida.

6. Secuencia del retiro:

  ENTRADA PRIMER DIA SEGUNDO DIA
6:45am   Levantada  
7:30   Oración Oración
8:00   Desayuno Desayuno
8:45   Exposición del Stand PASO SEIS
10:00   DESCANSO PASO SIETE
10:30   PASO DOS  
11:30   TRABAJO PERSONAL  
12:30   ALMUERZO Almuerzo
2:00   PASO TRES Plenario
3:30   PLENARIA EUCARISTIA
4:00   DESCANSO  
5:30   PASO CUATRO Salida
6:00 PRESENTACION Y NORMAS    
7:00 CENA CENA  
7:30 HOSPEDAJE Y DESCANSO    
8:15 PASO UNO:

INICIO Y FINAL DE PELICULA (Entregar trabajo)PASO CINCO 9:15Entronización de la BíbliaACTIVIDAD DE NOCHE 9:30Silencio Interior   Preparación del Stand          

 

 

PASO UNO

7. Desarrollo de la secuencia:

7.1. Presentación y normas del encuentro:

7.2. El inicio y el final de la película (Contemplación):

Después de las normas el equipo promotor habla de la importancia de ver y de vivir una película desde el principio hasta el fin. No siempre sucede esto en la vida de las personas y por ello no entendemos muchas cosas que sucedes, o no tenemos una visión completa de la vida de los personajes ni de sus decisiones.

El principio es la puerta por la que entramos a la magia de un personaje y de una trama que nos va a ocupar, sin embargo no todos los principios son los que queremos, a veces al inicio de la película los personajes pasamos por situaciones traumáticas que durante el contenido de la película tenemos que superar y vences para tener un final feliz.

El final de la película nos dirá si el personaje pudo superar sus dificultades, si se encuentra preparado para otras situaciones aun mayores, si es el héroe de la trama que queríamos ver; o si por el contrario es una película que no merece la pena recomendar para que otros la vean.

Para este momento se ha preparado la Película AZUL de la trilogía de Krzysztof Kieslowsky. El color azul y la trilogía es por los colores de la bandera francesa: libertad (azul), igualdad (blanco), fraternidad (rojo).

La película comienza con un accidente automovilístico que sufre una familia, y donde mueren un afamado compositor y su hija de cinco años. La madre, Julie, que vivía exclusivamente para la familia, sale ilesa. El vacío de la perdida le lleva a querer morir con ellos, pero no es capaz de suicidarse. En este momento se presenta el inicio de la película Azul, 1’-10’50’’ (CAP 1).

El difunto marido estaba trabajando en el gran concierto de reunificación de Europa, un concierto que sólo fue presentado una vez por una docena de orquestas sinfónicas en una docena de ciudades de la Europa Unida. Uso como símbolo el numero 12 que entronca con el libro del Apocalipsis.

Julie, decide deshacerse de todos los recuerdos materiales, y desaparece de la vida pública, se dedica a hacer nada. La partitura del concierto aun está por terminar, pero también esta fue a dar a la basura, es cuando Algun día de esos Yulie, escucha que alguien, un vago, músico callejero, interpreta la misma particura que por descuido se salió del camión y que él encontró. ¿cómo conoce esa música? El vago inventó toda clase de cosas, al final respondió: “me gusta tocar”. Como si esa música habitara en toda Europa. La música era la esperanza y la felicidad de muchas personas. Mientras Julie quería destruir todo, alguien quería rescatarlo y darlo a conocer, es cuando Julie se empeña en rescatar el concierto que alguien quiere recomponer y se decide a colaborar. Sólo ella sabía los secretos de su marido, y por eso sólo ella podía terminar de preparar el concierto. Al final terminará reencontrando el amor con el capítulo 13 de la primera carta a los corintios. En este momento se presenta el final de la Película Azul, 1,25’25’’- final.

Se invita a continuación a los asistentes a ir a leer el capítulo 12 de Apocalipsis con el guión preparado.

7.3. Elaboración del Stand:

Antes de salir al trabajo personal se invita a los asistentes a narrar también cada uno de ellos sus propias historias a través de la elaboración de un stand con sus cosas en el lugar indicado. Se pide que en los stand preparen todas las dimensiones de su vida también sus fracasos. El Stad será la promera actividad del día siguiente.

7.3. Entronización de la Biblia:

Después de la preparación de los stand se invita al grupo a la capilla para el acto de entronización de la Biblia que se hará con el texto de 1Cor 13, 1-13, se retroalimenta que lo que queda es la fe la esperanza y el amor.  A continuación se invita a los asistentes a escucharse por el recorrido de los diferentes stand .

7.4. Oir y escuchar (desierto):

Antes de salir al desierto se invita a los asistentes a realizar una oración y a buscar el silencio interior. En el salón foro se retroalimenta lo vivido en la primera parte y se señala la necesidad de escuchar y de escucharse para poder saber que es lo que Dios nos pide en este momento de nuestras historias. Se proyecta el fragmento de Kunfú Panda 2, Inicio de la pelicula. . Se retroalimenta con la necesidad de hacer silencio, y se reparte la hoja “Silencio Interior”:

EL SILENCIO INTERIOR

  “Guarda el silencio interior en todo para permanecer en Cristo”

                        El silencio exige, ante todo, el olvido de si mismo para poder apaciguar las voces discordantes y dominar las preocupaciones obsesivas.  Es la actitud propia del hombre que continuamente comienza de nuevo, sin abatirse nunca porque se siente siempre perdonado.  El silencio interior hace posible nuestra conversación con Jesucristo.

                        Pero, ¿quién no le teme al silencio y no prefiere divertirse a la hora del trabajo, o huir de la oración para ir a fatigarse con vanas inquietudes, olvidándose del prójimo y de si mismo?

                        Tu diálogo con Jesucristo reclama este silencio; pero si tu no lo sometes todo constantemente y le hablas con la sencillez del niño, ¿cómo vas a lograr poner orden en ti, que eres inquieto y insatisfecho por naturaleza?

                        ¿Temes, quizás, que el interior vaya a mantener sin resolver algún asunto en tu interior?  Si es así, toma nota de ese objeto de tu preocupación o de tu trabajo, o de tu enojo para hallarle solución más tarde.

                        Hay momentos en que culmina el silencio interior de Dios en sus criaturas.  En la soledad del retiro, el encuentro íntimo con Cristo nos renueva.  Por eso, debemos reservar en nuestra vida esos momentos necesarios.

                        La calma es además una necesidad exigida por el amor de los hermanos que oran, leen, escriben durante el día o descansan durante la noche.

                        La discreción en el hablar y en los movimientos nunca ha sido obstáculo para la relación humana; sólo el silencio mudo puede correr el riesgo de romper las relaciones interpersonales.  Pero esa clase de silencio no es lo que se nos pide, pues no lleva consigo el verdadero espíritu del silencio interior.

PASO DOS

8. Los sueños y las pesadillas de mi vida:

8.1. El sueño de crecer sin crecer:

Antes se hablaba de la necesidad de escucharse, de llegar al lo más profundo de cada uno, a su realidad interior. Pero no se dijo el para qué de este ejercicio. Nos escuchamos desde nosotros mismos para escuchar a Dios, para saber qué es lo que Él nos pide en este momento de nuestra vida: para crecer.

Crecer es un arte que hay que cultivar y aprender, se consigue cuando las personas se abren a su realidad interna y desde ella acogen la externa. Crecer no es encasillarse, es vivir con creatividad, es resistirse a que otras personas, otras situaciones, otras culturas nos vivan, crecer es vivir con autenticidad. Crcer es vacunarse contra la superficialidad y la manipulación.

La crisis de la familia, la sociedad consumista y sin valores muchas veces nos impide crecer con referentes valiosos, pues las situaciones mas bien no nos sirven de referentes. Muchas personas hoy por hoy se encuentran desorientadas y confusas ante las decisiones que deben tomar.

La película de Peter Pan y campanita nos recuerda esta realidad. Nos recuerda que hay situaciones y cosas que no so facilitan el crecimiento. situaciones que se agravan en nosotros cuando queremos huir de nuestra realidad. El síndrome de Meter pan y Campanita es el miedo a crecer. En este momento se proyecta Peter Pan y Campanita 4’30’’-8’04’’.

8.2. Taller:

Se invita a los asistentes a reflexionar con el texto “crecer no es una tarea sencilla”, se les ofrece unas preguntas adicionales después de analizar el video. El trabajo se realiza en el salón foro. Al final el guía a cargo cuenta un testimonio de cómo se ha empeñado a crecer en algunos aspectos concretos de su vida, dificultades que ha tenido, entrenamientos que ha realizado, frutos que ha conseguido. También les cuenta su sentimiento de poder perseverar en la tarea de crecer y madurar superando el temor de avanzar o la tentación de estancarse.

Crecer no es una tarea sencilla.

Avances, retrocesos, desilusiones, esperanzas

y mucho dolor acompañan el proceso vital del hombre en este mundo, proceso

cuyo sentido último es el de la evolución del espíritu.

En este trayecto forzosamente existirán

personas que nos lastimen, que nos nieguen aquello que deseamos, que no

nos comprendan o incluso que nos traicionen.

Se trate de una herida emocional que nos

hayan provocado nuestros padres, de alguien que nos ha olvidado, o de un

amigo que no ha sabido actuar con lealtad, todos hemos sufrido alguna vez

por causa de otra persona.

Ahora bien: ¿Qué sentimos por ese que nos

dañó? ¿Intentamos alguna vez comprender porqué actuó de ese modo? ¿Somos

capaces de olvidar la ofensa sufrida?

 ¿Sabemos perdonar?

Cuando las cicatrices no logran cerrarse

y el rencor continúa anidando en nuestro espíritu, su energía actúa como

un veneno. Muchas de nuestras enfermedades se deben a esta contaminación

energética, a la ira permanente, a los pensamientos de venganza y destrucción

que ocupan nuestra mente.

También muchos de nuestros fracasos nacen

en este aferrarse a dolores pasados porque allí donde existe el resentimiento

difícilmente pueda florecer una actitud positiva hacia los demás.

Por eso, para curarnos, debemos perdonar.

Perdonar a quien nos olvidó. Perdonar a quien nos agredió. Perdonar a quien

destruyó lo que amábamos.

Enviar luz y paz para que la luz y la paz

regresen a nosotros.

Perdonarnos a nosotros mismos. Aceptar y

cuidar al niño asustado, enojado o confundido que llevamos dentro y rodearlo

de un infinito amor.

Convertirnos en amor para que el amor sea.

Y entonces así, crecer libres de toda atadura y de todo miedo: crecer en

felicidad.

PASO TRES

9. Crecer en Dios

9.1.Taller:

En una mesa se ponen diferentes objetos repetidos en tamaños formas colores, etc. y se pide a un asistente que los organice. Después que ha terminado se pide a otros que encuentre otra manera de organizar la mesa, y de la misma manera se hará con un tercero. Al terminar se retroalimenta en al necesidad de encontrar un orden, el orden necesario pero el que realmente nos satisfaga para hacer nuestra vida.

9.2. Mi rostro de Dios:  Ahora vamos a centrarnos en una escena repetida, se trata de nuestra relación con Dios. Muchas veces no vemos el rostro de Dios, es más no lo sentimos cerca de nosotros. Quizá muchas cosas de nuestra vida se encuentran en desorden porque no hemos podido ordenar nuestra relación con Dios tan necesaria para un sano crecimiento.

Al inicio de la Biblia Gen 1 y 2 se cuentan dos relatos de la creación del hombre. La etimología de la palabra creación no tiene que ver con hacer cosas, sino con organizarlas. Lo que la Biblia nos cuenta es que Dios se pudo en la tarea de construir un orden para la creación y que aprender ese orden es lo que nos corresponde a nosotros hoy. La religión no consiste en creer ciegamente en principios que debemos aprender, sino es encontrar el orden de las cosas para vivir felices, para construir nuestras historias.

En este encuentro nos hemos propuesto crecer a partir del cine. Ahora es preciso hacer silencio. Siempre que en nuestra edad nos hablan de Dios muchos tenemos diferentes voces interiores: Debes hacer; debes crecer; es así de esta manera y no así de esta otra; etc. De nuevo es importante hacer silencio. Les hemos dicho que Dios habla en el silencio, pero ¿cuál Dios es el que habla en nuestro interior? ¿cuál Dios es el que queremos escuchar? ¿cuál de los dioses de nuestra sociedad o de nuestras religiones? Es verdad que este ejercicio es bien difícil. Por un momento vamos a superar que Dio nos diera el poder de ser como Él, ¿qué haríamos entonces?

Se proyecta la película Todopoderoso, 21’40’’-41’-05’’. ¿Sentimos cercano el rostro de Dios en nuestra vida? es la pregunta de este momento. Se hace la retroalimentación con diferentes preguntas las que el guía escoja y después se continua.

En la película del Todopoderoso se resalta un elemento muy significativo, y es que Dios habita en las esperanzas, las tristezas, los gozos y las angustias de las personas. Dios no es y no puede ser de una sola manera, está y actúa en todos y en todo (cf. Act 17,28-30).

Dios así gestado se hace creíble si esta en todos y en todo. Dios es alteridad, y nos pide ser alteridad, nos da la oportunidad de ser como él para los otros, la tentación es querer ser todopoderosos, cuando su poder es poder compartir con todos todo. Cuando decimos que Dios exige respeto de nosotros, lo que decimos es que Cada persona, cada situación, cada acontecimiento por pequeño que sea, por miserable que parezca exige su atención y por tanto la nuestra. Hoy les pediremos fijar su atención en cada uno de esas situaciones de su vida, traumáticas, aquellas que se resisten a crecer, aquellas que les llenan de gozo. Fijar la atención con respeto, con amor hasta que nuestra actitud cambie y se centre en lo que realmente merece la pena.

9.3. Taller:

 En el segundo taller se entregan las preguntas:

BUSCAR EL ROSTRO ESCONDIDO DE DIOS

Escucha, hombre de la calle, hombre corriente, de todos los días que andas en un activismo desenfrenado, dispersado en quehaceres más o menos importantes, envuelto en la dureza de las rutinas de tus trabajos, sumido en no sé cuántas tareas apostólicas.

 

Escucha, tú que estás nervioso y ansioso, agobiado por tu sueldo, por tu casa, por las miles de noticias que te llegan, por la fiebre del consumo, por las muchas cosas que tienes que hacer, por lo mucho que hay que cambiar.

 

Escucha, tú, hombre de prisas, de rutinas y evasiones, que atropellas la vida y la vida te atropella; que no puedes entrar en «tu casa» porque no te deja el periódico, la radio, la televisión…; que vives quizá en la corteza de tu piel; que no permites parar a tu pensamiento. ¡Párate, sosiégate! Deja un momento tus ocupaciones habituales; entra un instante en ti mismo, lejos del tumulto de tus pensamientos. Arroja fuera de ti las preocupaciones agobiantes; aparta de ti tus inquietudes trabajosas. Dedícate algún rato a Dios y descansa siquiera un momento en su presencia. Entra en el aposento de tu alma; excluye todo, excepto Dios y lo que pueda ayudarte para buscarle.

 

Necesitas pasar de la dispersión de tus quehaceres, de la exteriorización en cosas y posesiones a la concentración y el recogimiento. El encuentro con Dios sólo tiene lugar con tu casa sosegada. Para orar necesitas descubrir el hombre interior en el que habita la verdad.

Supera la tendencia al olvido y al divertimiento y a ese medio de olvido de hoy más eficaz que el divertimiento: el propio trabajo; esa tendencia es el peor mal, porque te impide tomar conciencia de tu propia situación de mal, y así te hace imposible el ponerte en camino de superarla. Supera también la tendencia a identificar el ser con el tener, y sal de la fiebre del consumo; porque con esa tendencia te entregas a las cosas, te dejas acaparar por ellas y haces imposible una relación como la fe, como la oración, que es lo contrario a la posesión, porque es salida de sí, desinterés y entrega. Y así, tu casa sosegada, cerradas todas las puertas, ve en pos de Dios. Di, pues, alma mía, di a Dios: Busco tu rostro; Señor, anhelo ver tu rostro».

 

Ahora empiezas a hallar tu ser más auténtico; superada la tentación de la huida, te decides a encontrarte contigo mismo, a conocerte en hondura, a realizarte en libertad y en la disposición de ti mismo.

Superas así la superficialidad estrecha y recobras la anchura de la profundidad y de tu verdad; llegas al centro de tu alma, que es Dios, a quien buscas y anhelas sin saberlo.

Ahora sí, ahora puedes decir, ahora puedes orar. Y ahora, Señor, mi Dios, enseña a mi corazón dónde y cómo buscarte, dónde y cómo encontrarte. Señor, si estás aquí, ¿dónde te buscaré, estando ausente? Si estás por doquier, ¿cómo no descubro tu presencia? Cierto es que habitas una claridad inaccesible. Pero ¿dónde se halla esa claridad inaccesible? ¿cómo me acercaré a ella? ¿quién me conducirá hasta ahí para verte en ella? Y luego, ¿con qué señales, bajo qué rasgo te buscaré? Nunca jamás te vi, Señor, Dios mío: no conozco tu rostro.

¿Qué hará, altísimo Señor, éste tu desterrado tan lejos de ti? ¿Qué hará tu servidor, ansioso de tu amor, y tan lejos de tu rostro? Anhela verte, y tu rostro está muy lejos de él. Desea acercarse a ti, y tu morada es inaccesible. Arde en el deseo de encontrarte, e ignora dónde vives. No suspira más por ti, y jamás ha visto tu rostro.

Señor, tú eres mi Dios, mi dueño, y con todo, nunca te vi. Tú me has creado y renovado, me has concedido todos los bienes que poseo, y aún no te conozco. Me creaste, en fin, para verte, y todavía nada he hecho de aquello para lo que fui creado. Entonces, Señor, ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo te olvidarás de nosotros, apartando de nosotros tu rostro? ¿Cuándo, por fin, nos mirarás y escucharás? ¿cuándo llenarás de luz nuestros ojos y nos mostrarás tu rostro? ¿cuándo volverás a nosotros?

Míranos, Señor, escúchanos, ilumínanos, muéstrate a nosotros, manifiésta­nos de nuevo tu presencia para que todo nos vaya bien; sin eso todo será malo. Ten piedad de nuestros trabajos y esfuerzos ara llegar a ti, porque sin ti nada podemos. Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca; porque no puedo ir en tu busca a menos que tú me enseñes, y no puedo encontrarte si tú no te manifiestas. Deseando te buscaré, buscando te desearé, amando te hallaré y hallándote te amaré

Se invita a los asistentes a hacer una composición viendo el lugar de cada uno centrándose en alguna escena significativa que describa la realidad de cada asistente. o también a  concretar en la composición lo que quiero en este momento de mi vida, y que genera conflicto entre mi persona y la persona de Dios.

9.4. Plenaria

            Después del taller se invita a los asistentes a compartir juntos en plenaria con los siguientes puntos:

  • Ver las personas de las diferentes historias fílmicas, ¿con cual de ellas me identifico más?
  • Oír lo que hablan los personajes; mirar, advertir y contemplar lo que hablan (no todo, sino anotar algunas palabras del guión que me significan, me dicen, me impresionan).
  • Mirar y considerar lo que hacen los personajes en la película.
  • Reflexionar en mí mismo para sacar algún provecho de tal vista, palabras y cosas ¿qué me impresiona, qué toca en mí, qué se mueve en mí, qué se me da?
  • Y dialogar sobre lo que ha dejado en mí la contemplación de las cintas.

PASO CUATRO

10. ¿Hacia donde voy?

10.1. El jardín del paraíso:

En los pasos anteriores: sueños y pesadillas de mi vida, y la imagen de Dios, una pregunta quedó por resolverse la del mundo ideal que deseo.

Cuando las personas nos enamoramos el mundo parece cambiar para nosotros, primero porque vemos con más esperanza el futuro, y segundo porque la visón del amor nos hace orientarnos hacia eso que esperamos y nos compromete a luchar por ello. Conozco personas que después que se enamoraron en su vida cambiaron sus formas complicadas e incluso fueron capaces de superar sus adicciones.

El relato de la creación del segundo capítulo del Génesis nos habla de varios árboles, entre ellos el árbol de la ciencia del bien y del mal, el único árbol no recomendado para la humanidad: ¿porque? por el deseo de poder que se despertaría en las personas. Como el anillo de oro por el que la humanidad luchaba el señor de los anillos pero que solo una persona no violenta, sencilla y simple era capaz de destruir para salvar la humanidad, que cuenta la trilogía del Señor de los anillos.

En la Película de Aladino, de Walt Disney nos hace volar hasta esta realidad del amor que nos permite vencer el mal que nos rodea. sobrevolar en una alfombra mágica y viajar hasta el mundo ideal. No se trata de negar la realidad circundante, pues la alfombra del amor es real, y el compromiso debe ser real, se trata de enamorarse de lo que se es, de lo que se tiene, de las personas que te rodean, de la profesión, de la familia, de la misma realidad conflictiva, para desde la experiencia del amor ver esa realidad de una manera diferente.

En el mundo de Aladino el rey es el hombre, el hombre y la mujer que vuelan, aquellos que participan de un mismo corazón y de un mismo sentir. El corazón es la clave para este paso, por el corazón las personas tenemos un futuro y realizamos los sueños.

En el mundo de Aladino el hombre es príncipe y la mujer es princesa, hijos del mismo Rey: Dios. Ellos fueron creados para la libertad, no para la soledad y la desesperación. Se trata de un mundo en donde tu y yo podemos decidir como vivir sin que nadie lo impida. Se presenta Aladino, 20’15’’-22’36’’.

10.2. Taller:

VEINTICUATRO MANERAS DE AMAR

 

Cuando a la gente se le habla de que “hay que amarse los unos a los otros”  son muchos los que se te quedan mirado y te preguntan:

¿ y amar, qué es: un calorcillo en el corazón ?  ¿ Cómo se hace eso de amar, sobre todo cuando se trata de desconocidos o semidesconocidos ?

¿ Amar son, tal vez, solamente algunos impresionantes gestos heroicos ?

Un amigo mío, Amado Sáez de Ibarra, publicó hace muchos años un folle-

to que se titulaba “El arte de amar” y en él ofrecía una serie de peque- ños gestos de amor, de esos que seguramente no cambian el mundo, pero que, por un lado, lo hacen más vividero y, por otro, estiran el corazón de

quien los hace.

Siguiendo su ejemplo voy a ofrecer aquí una lista de 24 pequeñas maneras de amar:

– Aprenderse los nombres de la gente que trabaja con nosotros o de los que nos cruzamos en el ascensor y tratarles luego por su nombre.

– Estudiar los gustos ajenos y tratar de complacerles.

– Pensar, por principio, bien de todo el mundo.

– Tener la manía de hacer el bien, sobre todo a los que no se lo merecían teóricamente.

– Sonreir. Sonreir a todas las horas. Con ganas o sin ellas.

– Multiplicar el saludo, incluso a los semiconocidos.

– Visitar a los enfermos, sobre todo si son crónicos.

– Prestar libros aunque te pierdan alguno. Devolverlos tú.

– Hacer favores. Y concederlos antes de que terminen de pedírtelos.

– Olvidar las ofensas. Y sonreir especialmente a los ofensores.

– Aguantar a los pesados. No poner cara de vinagre escuchándolos.

– Tratar con antipáticos. Conversar con los sordos sin ponerse nervioso.

– Contestar, si te es posible, a todas las cartas.

– Entretener a los niños chiquitines. No pensar que con ello pierdes el tiempo.

– Animar a los viejos. No engañarles como chiquillos, pero subrayar todo

lo positivo que encuentres en ellos.

– Recordar las fechas de los santos y cumpleaños de los conocidos y amigos.

– Hacer regalos muy pequeños, que demuestran el cariño pero no crean obligación de ser compensados con otro regalo.

– Acudir puntualmente a las citas, aunque tengas que esperar tú.

– Contarle a la gente las cosas buenas que alguien ha dicho de ellos.

– Dar buenas noticias.

– No contradecir por sistema a todos los que hablan con nosotros.

– Exponer nuestras razones en las discusiones, pero sin tratar de aplastar.

– Mandar con tono suave. No gritar nunca.

– Corregir de modo que se note que te duele el hacerlo.

La lista podría ser interminable y los ejemplos similares infinitos. Y ya sé

que son minucias. Pero con muchos millones de pequeñas minucias como éstas el mundo se haría más habitable.

                                      (J. L. MARTIN  DESCALZO )

 

Al final del ejercicio se invita  a los asistentes a reunirse formar algunas mesas de trabajo y a compartir el trabajo realizado de manera personal.

PASO CINCO

11. Un camino a elegir:

Quisiera decir que hay muchos caminos. Es cierto los hay, pero hay un momento donde hay que elegir. En esas encrucijadas es necesario arriesgarlo todo y quedarse con aquel camino que nos ayude a vivir y a centrarnos de manera estable y definitiva. El mejor camino.

Pero para lograr este paso es necesario regresar si es necesario y elegir. Regresar no es retrodecer es una manera de avanzar más rápido, es recomponer el sendero, es volver a la seguridad del ideal, es caminar acompañados. Elegir por su parte es decidirse con seguridad, es pisar firme es asegurar lo necesario para llegar hasta el final. Las dos películas que veremos a continuación nos recuerdan este momento de la vida.

11.1. Regresar si es necesario:

El rey Leon de Walt Disney nos ofrece un cuadro plástico: la “noche del amor” que Dios ha preparado con todo cuidado para el hombre. Simba ha tenido que huir después que su tio Scar asesina a Mustafá, su hermano y padre de Simba (la historia de Caín y Abel). Ayudado por Timón y Pumba, Simba alcanza su juventud, su lema de la vida hasta entonces fue ‘jacuna matata’ has lo que quieras y no se lo impidas a los demás. Todo esto hasta el día que se encuentra de forma casual con Nala, su compañera de juegos de la niñez. Aquí empieza el amor. Se proyecta El Rey León, 54’30’’- 1.09’17’’.

No se da espacio para las intervenciones sino que un guía prosigue. La noche del amor trae la paz, el mundo está perfecto en su quietud. El hombre es rey en el escenario de la creación. la única amenaza para este escenario es que el hombre no quiera ser el rey para el que fue creado. Que prefiera que otros vivan su destino y que otros tomen sus decisiones. Ser esclavos es el otro camino. esconderse de sí mismo es el fracaso más grande, ahogar la voz de la sinceridad solo causa dolor interno. Pero el final es feliz, dejar el juego de la noche del león para vivir el la decisión de la noche del amor.

11.2. Elegir para avanzar:

La otra película es la disyuntiva necesaria: elegir para poder avanzar, ese es el desafío. La película de Pocahontas, también de Disney incia con una decisión tomada no por la joven, sino por el padre, él ya le tiene tienda y marido, la vida esta resuelta para ella. Pocahontas, sin embargo prefiere el fluir del agua en el río, y decide vivir su vida, así que en contra de todos elige lo que aparentemente resulta menos razonable.

Pocahontas ha elegido la camino estrecho (cf.Mt 7,14), y este camino se estrecha cada vez más. al final el rio estrecho desemboca en el océano inmenso de sabiduría. La abuela sauce le había dicho: “abre el corazón y entenderás”. En este momento se proyecta Pocahontas, 6’05’’ -8’50’’; 13’30’’-21’04’’.

11.3. Taller:

Se entrega el cuento ilusiones a los asistentes, y se les indica el orden del trabajo. Primero hay que leer el cuanto en el lugar de la casa en donde se quiera. Después hay que volver a escribir el cuento, número a número, pero cambiando el personaje por la persona que lo está leyendo, de tal forma que se sienta involucrada en el nuevo cuento. Al final del trabajo a manera de plenaria se puede pedir a los asistentes que algunos de ellos lean su nuevo cuento.

ILUSIONES

1.         Vino al mundo un Maestro nacido en la tierra santa de Indiana, criado en las colinas místicas situadas al este de Fort Wayne.

2.         El Maestro aprendió lo que concernía a este mundo en las escuelas públicas de ese lugar y luego, cuando creció, en su oficio de mecánico de automóviles.

3.         Pero el Maestro traía consigo los conocimientos de otras tierras y otras escuelas, de otras vidas que había vivido.  Los recordaba, y puesto que los recordaba adquirió sabiduría y fuerza y la gente descubrió su fortaleza y acudió a él en busca de consejo.

4.         El Maestro creía que disfrutaba de la facultad de ayudarse si mismo y de ayudar a toda la humanidad, puesto que lo creía, así fue, de modo que otros vieron su poder y acudieron a él para que los curase de sus tribulaciones y sus muchas enfermedades.

5.         El Maestro creía que es bueno que todo hombre se vea a si mismo como hijo de Dios, y puesto que lo creía, así fue, y los talleres y los garajes donde trabajaba se poblaron y atestaron con quienes sólo anhelaban que su sombra pasajera se proyectaba sobre ellos y cambiara sus vidas.

6.         Sucedió, en razón de las multitudes, que varios capataces y jefes de talleres le ordenaron al Maestro que dejara sus herramientas y siguiera su camino, porque el apiñamiento era tal que ni él ni los otros mecánicos tenían espacio para trabajar en la reparación de los automóviles.

7.         Se internó , pues en la campiña, y sus seguidores empezaron a llamarlo Mesías, y hacedor de milagros; y puesto que lo creían, así fue.

8.         Si estallaba una tormenta mientras él hablaba, ni una sola gota de lluvia tocaba la cabeza de uno de sus oyentes, y quienes estaban en el fondo de la multitud escuchaban sus palabras con tanta nitidez como los primeros, aunque en el cielo retumbaban rayos y truenos.  Y siempre les hablaba en parábolas.

9.         Y les decía: “En cada uno de nosotros reside el poder de prestar consentimiento a la salud y a la enfermedad, a las riquezas y a la pobreza, a la libertad y a la esclavitud.  Somos nosotros quienes las domeñamos y no otro”.

10.       Un obrero habló y dijo: “Es fácil para ti, Maestro, porque a ti te guían y a nosotros no, y no necesitas trabajar como trabajamos nosotros.  En este mundo el hombre debe trabajar para ganarse la vida”.

11.       El Maestro respondió y dijo: “Una vez vivía un pueblo en el lecho de un gran río cristalino”.

12.       “La corriente del río se deslizaba silenciosamente sobre todos sus habitantes: jóvenes y ancianos, ricos y pobres, buenos y malos, y la corriente seguía su camino, ajena a todo lo que no fuera su propia esencia de cristal.

13.       “Cada criatura se aferraba como podía a las ramitas y rocas del lecho del río, porque su modo de vida consistía en aferrarse y porque desde la cuna todos habían aprendidos a resistir la corriente.

14.       “Pero al fin una criatura dijo: “Estoy harta de asirme.  Aunque no lo veo con mis ojos, confío en que la corriente sepa hacia donde va.  Me soltaré y dejaré que me lleve adonde quiera.  Si continúo inmovilizado, me moriré de hastío.

15.       “Las criaturas rieron y exclamaron: ¡Necia! ¡Suéltate, y la corriente que veneras te arrojará, revolcada y hecha pedazos, contra las rocas, y morirás más rápidamente que de hastío!.

16.       “Pero la que había hablado en primer término no les hizo caso, y después de inhalar profundamente se soltó: Inmediatamente la corriente la revolcó y la lanzó contra las rocas.

17.       “Más la criatura se empecinó en no volver a aferrarse, y entonces la corriente la alzó del fondo y ella no volvió a magullarse ni a lastimarse.

18.       “Y las criaturas que se hallaban aguas abajo, que no la conocían, clamaron: ¡Ved un milagro! ¡Una criatura como nosotras, y sin embargo vuela! ¡ved al Mesías que ha venido a salvarnos a todas!

19.       “Y la que había sido arrastrado por la corriente respondió: ¡No soy más mesías que vosotras.  El río se complace en alzarnos, con la condición de que nos atrevamos a soltarnos.  Nuestra verdadera tarea es este viaje, esta aventura!

20.       “Pero seguían gritando, aún más alto: ¡Salvador!, sin dejar de aferrarse a las rocas.  Y cuando volvieron a levantar la vista, había desaparecido, y se quedaron solas, tejiendo leyendas acerca de un Salvador”.

21.       Y sucedió que cuando vio que la multitud crecía día a día, más hacinada y apretada y enfervorecida que nunca, cuando vio que los hombres le urgían para les curara sin descanso, para que les alimentara con sus milagros, para que aprendiera por ellos y viviera sus vidas, se sintió afligido, y ese día subió solo a la cima de un monte y allí oró.

22.       Y dijo en el fondo de su alma: “Será un Portento Infinito, si esa es tu voluntad, que apartes de mí este cáliz, que me ahorres esta tarea imposible.  No puedo vivir las vidas de los demás, y sin embargo diez mil personas me lo suplican.  Lamento haber permitido que sucediera todo esto.  Si esa es tu voluntad, autorízame a volver a mis motores y a mis herramientas, y a vivir como los otros hombres”.

23.       Y una voz le habló en las alturas, una voz que era ni masculina ni femenina, poderosa ni suave, sino infinitamente bondadosa.  Y la voz le dijo: “No se hará mi voluntad, sino la tuya.  Porque lo que tú deseas es lo que yo deseo de ti.  Sigue tu camino como los otros hombres, y que seas feliz en la tierra”.

24.       Al escucharla, el Maestro se regocijó, y dió las gracias, y bajó de la cima del monte tarareando una cancioncilla popular entre los mecánicos.  Y cuando la multitud le urgió con sus penas y le imploró que la curara y aprendiese por ella y la alimentara incesantemente con su sabiduría y le entretuviera con sus milagros, él le sonrió y dijo apaciblemente: “Renuncio”.

25.       Por un momento, la muchedumbre quedó muda de asombro.

26.       Y él continuó: Si un hombre le dijera a Dios que su mayor deseo consistía en ayudar al mundo atormentado, a cualquier precio, y Dios le contestara y le explicara lo que debía hacer, ¿tendría el hombre que obedecer?

27.       ¡Claro, Maestro!, exclamó la multitud.  “Si Dios se lo pide deberá soportar complacido las torturas del mismísimo infierno”.

28.       “¿Cualesquiera que sean esas torturas, y por arduo que sea la tarea?”

29.       “Deberá enorgullecerse de ser ahorcado, deleitarse de ser clavado a un árbol y quemado, si eso es lo que Dios le ha pedido”, contestó la muchedumbre.

30.       “¿Y qué harían – preguntó el Maestro a la concurrencia – Si Dios les hablara directamente a la cara y les dijera: “LES ORDENO QUE SEAN FELICES EN EL MUNDO MIENTRAS VIVAN? ¿Qué harían entonces?

31.       La multitud permaneció callada.  Y no se oyó una voz, un ruido, entre las colinas ni en los valles donde estaba congregada.

32.       Y el Maestro dijo, dirigiéndose al silencio: “En el sendero de nuestra felicidad encontraremos la sabiduría para la que hemos elegido esta vida.  Esto es lo que he aprendido hoy, y opto por dejarles ahora que transiten por su propio camino, como desean”.

33.       Y marchó entre las multitudes y las dejó, y retornó al mundo cotidiano de los hombres y las máquinas.

PASO SEIS

      12. El inicio del perdón :

          Se inicia el paso en el lugar escogido con la lectura de Mt 5, 13-16. Es importante recordarle a los asistentes el significado de la sal y el significado de la luz en el texto y en la vida cotidiana.

      La película que a continuación vamos a ver tiene que ver con una decisión que le cambia la vida a una persona por completo. Se trata del Titanic. Rose estaba comprometida, en realidad la madre le había comprometido a casarse para saldar las cuentas de su familia, aunque Rose no sentía nada por el afamado rico. Es cuando se embarcan en el Titanic, pensó en tirarse por la borda durante el camino y en cuando conoce a Jack el pobre diablo para las gentes de primera clase. Las imágenes que vamos a ver nos recuerdan la vida de Rose y la libertad que Rose consigue en su nueva decisión.

La escena que más recordamos del Titanic quizá sea aquella en donde Jack lleva a Rose a la proa del barco y como dos pájaros juntos emprenden un gran vuelo, hasta las estrellas, los dos juntos al mundo ideal. Pero el final de la película no es un idilio, termina cuando Jack es capaz de dar su vida por la persona que encontró y amó. Mientras Rose está en la tabla que le salva la vida, Jack muere de frío casi obligando a su amada a que entone la canción que él le deja como herencia.

Así empieza la reconciliación con nosotros mismos, cuando somos capaces de sacrificarnos para encontrar la dirección correcta de nuestra vida. Aquí se presenta la escena del Titanic, 1,17’00’ – 1,23’15’’.

El tema es recurrente la película de la bella y la bestia de Disney, la bella transforma la bestia en persona y la integra a la familia.

12.1. Taller:

 

Dinámica:  Mi compromiso.

Materiales:

  • texto de la Ley Scout escrito en un afiche de forma que ocupe un lugar destacado en el salón.
  • Flores o corazones recortadas en papeles de colores. Uno por participante, colocadas sobre la mesa.
  • Cuestionarios impresos para cada uno.

preguntas:

  • Haz una lista con todas las cosas que soles hacer en tu día, en tu semana, los fines de semana.
  • Haz una nueva lista con aquellas cosas que te gustaría hacer.
  • Clasifica los ítems de ambas listas colocando: ME GUSTA, ME INTERESA, ME IMPORTA, ESTOY OBLIGADA A HACERLO.

En la primera lista subraya aquellas cosas que no quisieras seguir haciendo.

En la segunda lista, coloca por qué no las estás haciendo aún.

Hacer un plenario, en el que cada guia pueda compartir algunas cosas de sus listas, y el por qué.

Luego, entregar un segundo cuestionario:

  • Para qué cosas tengo facilidad en la vida?
  • Para qué cosas me gustaría tener facilidad?
  • Qué espero de mí?
  • Qué espero de los demás?

Esta vez, lo compartiremos en parejas, para que pueda ser más íntimo.

Finalmente, entregaremos este ultimo cuestionario:

  • Según lo que he escrito en estas hojas, qué parte de mi Ley y mi promesa no estoy cumpliendo? Por qué?
  • Cuál es mi compromiso para resolver esto?

Finalmente, invitaremos a los asistentes a tomar una de las figuras que se hayan sobre la mesa, y a que escriban en ellas una de las actividades colocadas en la segunda lista del primer cuestionario, como desafío personal para comenzar a hacer aquellas cosas que les agradan.

12.2. Visita al Santísimo y acto de reconciliación:

Terminado el taller el grupo se dirige la capilla o un salón dispuesto con el santísimo expuesto. Se presenta la película La misión, 28’18’’- 49’00’’. Se hacen preguntas para retroalimentar el diálogo entre el padre Gabriel  y el capitán Rodrigo Mendoza, después que el había matado a su hermano por celos.

Él está hundido, nada le consuela, el remordimiento le atormenta, la salida será el perdón… el ejercicio hasta recobrar la dignidad perdida, el esfuerzo de salir adelante por sí mismo.

Es importante en este tiempo interrumpir la película e ir celebrando el perdón. Después de nuevo el gesto de la paz y la acción de gracias. Al final se sugiere terminar con el texto 1or 13,1-13, recordar que es el mismo utilizado en la película Azul.

PASO SIETE

13. Plenario final:

La imaginación es el lugar donde se elabora nuestra sensibilidad más profunda y se proyecta nuestro inconsciente personal. Valemos de la imaginación y de las imágenes para ir de lo visible a lo invisible, de lo que aparece a lo más profundo, a lo que se nos quiere dejar como acción del Espíritu.

Abrir las puertas de los sentidos para descubrir la Imagen de Dios en las imágenes, el Espíritu en los espíritus.

Es una actividad más intuitiva que discursiva, más afectiva que racional; es un sentir fruitivo que así capta lo más profundo; es dejarnos llevar por la resonancia connatural que nos deja lo contemplado.

Imágenes, símbolos, sentimientos, significados, que me han dejado la película, ¿qué tocan de mi?, ¿qué producen en mí?, ¿qué cambian de mí?, ¿a qué me llevan?

Se invita a los asistentes a ver la Película del ‘Guerrero del camino’ u otra que se crea conveniente para retroalimentar todo el encuentro. Se hace un diálogo final tomando todas las situaciones posibles.

Se invita a los asistentes a compartir su propio guión que han estado escribiendo desde el principio del encuentro.